El secretario general de la Otan advierte de que los aliados han de subir el gasto en Defensa antes de junio
Ucrania desdeña el órdago de Trump y Putin: «Lograremos la paz por la fuerza»
Noruega y Reino Unido se comprometen a mantener el apoyo militar a Ucrania

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El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andri Sibiga, le ha trasladado en persona al enviado especial de Estados Unidos Keith Kellogg la disposición de su país de alcanzar la paz con Rusia «mediante la fuerza», todo ello en medio de los recientes acercamientos entre Washington y Moscú, que podrían dejar a Kiev a un lado en este asunto. «Me reuní con Kellogg para analizar las formas de lograr una paz amplia, justa y duradera. Afirmé la voluntad de Ucrania de lograr la paz mediante la fuerza y nuestra visión de las medidas necesarias. También reiteré que la seguridad de Ucrania y la transatlántica son indivisibles», ha dicho el ministro Sibiga en su perfil oficial en redes sociales. Kellogg llegó el miércoles a Kiev en un momento de máxima tensión diplomática y apenas unas horas antes de que el presidente estadounidense, Donald Trump, cuestionara públicamente el papel de su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, a quien tachó de «dictador» por no celebrar elecciones y acusó de entrar en una guerra «que no se podía ganar». El enviado especial de Trump tiene previsto reunirse este mismo jueves con Zelenski en medio de los esfuerzos de Washington por acercar posturas con Moscú en aras de alcanzar la paz en Ucrania, un asunto que desde Kiev no ven con malos ojos siempre y cuando se tengan en cuenta sus demandas y no se les deje a un lado en las negociaciones.
Por otro lado, los ministros de Defensa británico y noruego, John Healey y Tore Sandvik, se comprometieron este jueves a mantener el apoyo a Ucrania tanto militar como en la mesa de negociaciones, al tiempo que anunciaron un pacto para aumentar la cooperación bilateral. Tras una reunión en el Cuartel General Conjunto de Noruega, en el norte de ese país, Healey dijo en una rueda de prensa que los dos Gobiernos «seguirán brindando e intensificarán» su respaldo a Kiev, que le prestan desde la invasión rusa del 24 de febrero de 2022. "Nuestro trabajo es estar con los ucranianos, apoyarlos en el frente y, si eligen dialogar, apoyarlos también en las conversaciones", afirmó. Sobre los ataques del presidente estadounidense, Donald Trump, a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, el ministro británico recordó que fue Rusia la que empezó la guerra al invadir el territorio soberano de Ucrania. "Esta guerra podría acabarse hoy si el presidente (Vladímir) Putin retirara las tropas", mantuvo. En su opinión, los intereses de seguridad tanto de Europa como de Estados Unidos se satisfacen «con el fin de la contienda y una OTAN unificada». Healey reiteró que el Reino Unido «está listo para desempeñar su papel» en el caso de que se acabe la guerra «y se requieren garantías de seguridad a largo plazo", como una fuerza para el mantenimiento de la paz.
A pesar de las críticas de Washington a la Alianza Atlántica, el ministro laborista consideró que el organismo multilateral de defensa «es más fuerte que nunca». "Tres años después de la invasión, Finlandia y Suecia forman parte de la Otan, y en el último año las naciones no estadounidenses aumentaron su gasto en defensa en un 20 %. Estamos mejorando la seguridad europea; reconocemos que hay que hacer más y lo haremos", manifestó. Los dos ministros acordaron en su reunión trabajar en un nuevo acuerdo bilateral de defensa para combatir la amenaza de Rusia en el Ártico.
Este pacto, que prevén firmar en verano, incluirá la colaboración de sus Fuerzas Armadas —por ejemplo, para proteger del sabotaje los cables de comunicaciones ubicados en el fondo marino-; en la construcción de equipamiento defensivo y para reforzar la Otan.