Europa regresa al Trump «aliado»
Von der Leyen pide a los Estados miembros que «hagan los deberes» y aceleren su gasto militar
Úrsula Von der Leyen ayer, en su discurso antes loe 27.
El giro en las políticas de Estados Unidos tras el regreso al poder de Donald Trump ha supuesto un toque de atención para la Unión Europea (UE), pero Bruselas insiste en que Washington «es un aliado». La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó ayer «que EE UU ha sido «nuestro mayor aliado en los últimos 80 años». «Es cierto que tenemos diferentes visiones, pero nuestros objetivos comunes siempre han sido los mismos y eso ha sido suficiente para vencer nuestras diferencias", añadió.
La Administración Trump ha puesto fin a la ayuda financiera y militar a Ucrania, amenaza con aranceles a los productos europeos y reclama un mayor gasto a los aliados europeos. Y, lejos de lanzar un dardo contra el inquilino de la Casa Blanca, Von der Leyen entonó ayer el 'mea culpa' en una comparecencia por los primeros 100 días de su mandato. «Que seamos aliados no supone que el patrón que hemos usado los últimos 25 años sea el adecuado. Tenemos que hacer los deberes y cumplir con nuestras responsabilidades en materia de Defensa", apuntó.
El plan de Defensa que ha diseñado la política alemana —y que recibió el respaldo de los Veintisiete en la reciente cumbre europea— va en esa misma línea y busca crear un espacio para inversiones militares por valor de 800.000 millones de euros. Los esfuerzos nacionales, con la flexibilización de las reglas fiscales para el gasto en Defensa, jugarán un papel importante en esta hoja de ruta para rearmar Europa y, ayer, Von der Leyen pidió a los países europeos que «hagan los deberes» y aceleren sus inversiones militares.
Actualmente siete países europeos —entre ellos España— destinan menos del mínimo del 2% que pide la Otan al gasto en Defensa. Trump ha afeado a la UE estos datos en varias ocasiones e incluso ha deslizado que no protegería al bloque en caso de que éste sufriera un ataque, algo contrario al artículo 5 de la Alianza Atlántica. Esta actitud, con todo, «no significa que tengamos que reducir dependencias de EE UU. Claramente no", aseguró Von der Leyen, quien añadió que las relaciones transatlánticas son muy diferentes a la que tiene el bloque con China. El bloque sí que intenta desconectarse del gigante asiático, de quien depende para lograr muchas materias primas y componentes tecnológicos.
Europa, por tanto, mantiene la mano tendida a Washington. «El presidente y yo ya nos conocemos. Hemos hablado pro teléfono en la reunión por videoconferencia del G7 y tendremos una reunión en cuanto se den las condiciones", dijo Von der Leyen, tratando de quitar hierro a la tensión creciente entre la UE y EE UU.
Lo más urgente para el Ejecutivo comunitario es reforzar la Defensa europea y trabaja ya en la propuesta legislativa que presentará a los líderes de los Veintisiete en la cumbre del 21 de marzo. Ademas de reforzar los ejércitos de los países europeos, el plan busca «asegurar que Ucrania puede seguir luchando hasta lograr una paz justa y duradera", en un momento en el que ya no cuenta con el apoyo de EE UU. Los intentos de Trump por cerrar el conflicto cuanto antes, negociando unilateralmente con Rusia han levantado ampollas en Bruselas y en las capitales europeas. En paralelo, Reino Unido y Francia tratan de diseñar un plan paralelo para solucionar el conflicto y que pueda contar con el apoyo de Washington. Establece garantías de seguridad que incluyen el despliegue de tropas internacionales en el país.