Donald Trump se muestra optimista y asegura que «tal vez tendrán algo que anunciar»
Putin golpea a Ucrania horas antes de hablar con Trump sobre la tregua
Las tropas rusas intensifican su ofensiva para expulsar a las fuerzas ucranianas de Kursk

Imagen de las tropas ucranianas en el frente de Kursk.
El Kremlin confirmó ayer los planes de conversación telefónica el martes entre los presidentes ruso, Vladímir Putin, y el estadounidense, Donald Trump, que estará centrada en el arreglo pacífico al conflicto ucraniano. Se abordarán «aquellos asuntos que están en la agenda del día, pero principalmente, por supuesto, los temas relacionados con el arreglo ucraniano", dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, al Canal Uno de la televisión rusa. Peskov respondió así a una pregunta sobre la afirmación el domingo de Trump de que tiene intención de hablar por teléfono el 18 de marzo con su colega ruso. "Vamos por la senda de la reanimación de nuestras relaciones bilaterales. Este es un paso importante que marca el tono para futuros avances", destacó. En cuanto a los preparativos de la llamada, admitió que llevaron «varios días» e incluyeron consultas con el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Mike Waltz. En cuanto a un futuro encuentro entre ambos mandatarios, aseguró que es prematuro hablar de plazos hasta que tenga lugar la conversación telefónica. "Si los presidentes toman una decisión, entonces, por supuesto, se preparará en las fechas que establezcan los propios jefes de Estado", dijo. Putin se mostró la pasada semana dispuesto a abordar con Trump las dudas que le despierta la propuesta de tregua de 30 días en Ucrania, que Kiev ya aceptó. En respuesta la propuesta, aseguró que Rusia apoya una tregua, pero ve muchos problemas en la aplicación y verificación de un alto el fuego, y a la hora de evitar que Kiev aproveche el respiro para reagruparse y rearmarse. Al respecto, Trump aseguró: «Creo que estará de acuerdo. Realmente lo creo. Creo que le conozco bastante bien y que estará de acuerdo». Si no lo acepta, añadió, será una «mala noticia para el mundo, porque está muriendo mucha gente».
Sin embargo, las tropas rusas han intensificado su ofensiva para expulsar a las fuerzas ucranianas de la región de Kursk, fronteriza con Ucrania.
Además de golpear las posiciones que las tropas ucranianas aún mantienen en la región de Kursk, el Ejército ruso atacó con aviación y artillería emplazamientos de las fuerzas de Kiev en la colindante región ucraniana de Sumi. Según Defensa, en la pasada jornada las tropas ucranianas sufrieron en la región de Kursk más de 280 bajas entre muertos y heridos, y perdieron ingente armamento, incluido seis blindados, entre ellos dos tanques.
Ucrania niega que sus tropas se encuentren cercadas en la región de Kursk, pero reconoce el repliegue de sus fuerzas.