Los ataques sorprendieron a la población mientras dormía y durante el Ramadán
Israel rompe la tregua y masacra más de 400 personas en Gaza
Hay ya más de 174 menores muertos las mujeres y los niños son el 65 % de los fallecidos

Los gazatíes lloran a dos niños asesinados por los bombardeos israelíes.
El Gobierno de la Franja de Gaza, en manos del grupo islamista Hamás, elevó el número de muertos por la oleada de bombardeos israelíes de esta noche a más de 400 y habló de numerosos desaparecidos y heridos en un comunicado difundido por su Oficina de medios. «Hay decenas de cuerpos que aún no han podido llegar a los hospitales», dijo ayer Zaher al Waheidi, director de la unidad del Ministerio de Sanidad de Gaza encargada del recuento de fallecidos. De ellos, un total de 174 son menores de edad, mientras que 89 eran mujeres, según un balance ofrecido por el Ministerio de Sanidad del enclave palestino. En total, las mujeres y los niños suponen un 65 % de los fallecidos. Junto a ellos murieron 109 hombres y 32 personas de avanzada edad, cuyo género no especifica el balance. El recuento se basa en la última cifra total disponible, que proporcionó el Ministerio de Sanidad, con 404 muertos y 562 heridos.
Los periodistas palestinos dentro de Gaza, los únicos que informan desde este territorio ya que Israel no permite el acceso a comunicadores internacionales al enclave, advierten desde esta madrugada de bombardeos contra viviendas, vehículos y agrupaciones de ciudadanos en las calles. Los ataques israelíes, que ponen fin a casi dos meses de alto el fuego, sorprendieron a la población mientras dormía y durante el mes del Ramadán. «A los residentes de Ciudad de Gaza (norte), os urgimos a donar sangre en el Hospital Bautista", alertó recientemente el servicio de defensa civil gazatí. A primera hora de la mañana de ayer, el Ministerio de Sanidad ya había advertido que las reservas de sangre se estaban agotando y necesitaban que la población donara «urgentemente».
Horas después, la población de la franja trabaja sin descanso por recuperar cadáveres de debajo de los escombros, muchos de ellos vecinos y familiares, que celebraban en una tensa calma el Ramadán. Desde el lugar bombardeado la pasada madrugada por el Ejército israelí, con manos y ropa ensuciada por los escombros, Greygaa dice estar en shock desde que le sorprendió el ataque. "Ahora estamos desconcertados, nos sorprende que el ataque nos toque a nosotros aquí", lamenta este habitante del enclave, que presenció cómo el bombardeo aplastó «una gran casa en la que murieron al menos 25 personas». Con las manos llenas de polvo por buscar entre los escombros y sentado encima de ropa y un colchón tirados entre los restos de su casa, Bassam rememora que se encontraba intentando recargar el móvil con su tío cuando cayeron las primeras bombas.
Pide el fin de «esta cascada de sangre", que ha dejado a Bassam como uno de los pocos supervivientes de su familia desde que comenzó la guerra con Israel en octubre de 2023. "Sobrevivimos a un bombardeo contra el hospital Maamadani hace un año y medio, murieron dos de mis hermanos y mi tía y su hija. Mi madre está en Egipto con mi hermana recibiendo tratamiento médico allí. Son las únicas que han sobrevivido, y aquí sobrevivimos mi hermano y yo", lamenta.
No es el único que ha perdido a sus seres queridos. Otro vecino relata que, en el bombardeo de esta madrugada, han muerto su madre, su hermano, su sobrina y muchos de sus primos: «No tienen rostro, son cadáveres calcinados». Desde su casa, donde la fachada exterior ha quedado destruida, muestra la desolación ocasionada por los bombardeos en una calle anegada de montañas de escombros y edificios que a duras penas se mantienen en pie.