Le Pen se aferra al poder y para el reloj de su sucesión mientras la extrema derecha moviliza la calle
Bardella, el delfín, cierra el debate: «Mi lealtad a Marine es total»

La líder del grupo parlamentario del Rally Nacional (RN), Marine Le Pen, durante una sesión de preguntas al gobierno en la Asamblea Nacional Francesa.
Un día después de la condena que pareció dejarla fuera de la carrera por las presidenciales de 2027, la líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, se mostró ayer combativa, dispuesta a explorar las pocas opciones que le quedan de afrontar una cuarta candidatura, lo que detuvo el reloj de la sucesión. La política de 56 años reunió a sus huestes, elevó el tono contra el estamento judicial —a quien culpa de una sentencia «política» destinada a privarla de la victoria electoral que le auguran los sondeos para 2027— y comenzó a dar la batalla judicial para poder afrontar una cuarta carrera por el Elíseo.
Sus abogados presentaron ya el recurso contra el dictamen que la condenó a cuatro años de cárcel, dos de ellos exentos de cumplimiento y los otros dos en arresto domiciliario, 100.000 euros de multa y cinco años de inhabilitación para cargo público. Esa apelación deja en suspenso la primera parte de la pena, pero no la inhabilitación, porque los jueces impusieron que esta fuera de aplicación preventiva. De esa forma, Le Pen cuenta con acelerar al máximo los tiempos de la justicia con la esperanza de que su recurso pueda ser despachado antes de 2027, lo que le permitiría concurrir a las presidenciales si el tribunal de Apelación la absuelve de los delitos de desvío de fondos del Parlamento Europeo o, en su defecto, desactiva la inhabilitación preventiva.
Es el «pequeño camino» que, en sus propias palabras, quiere explorar hasta el final, antes de lanzar un plan B, que sería la coronación definitiva de su delfín, Jordan Bardella, de 29 años. El joven político, un valor electoral que ya demostró su tirón en las urnas en las pasadas europeas al conducir a su partido a la victoria, aceptó el calendario y, en declaraciones a la radio Europe 1, mostró una lealtad absoluta a su mentora: «Siempre he hecho lo que me ha pedido, mi lealtad a Marine es total». Una declaración de intenciones que arrastró al resto del partido, que mostró una postura contundente de respaldo a su lideresa y amplificó el mensaje de crítica al estamento judicial.
Mientras, la extrema derecha francesa convocó manifestaciones «pacíficas» y otros actos, como el reparto de octavillas, en apoyo a su líder, Marine Le Pen, condenada por desvío de fondos del Parlamento Europeo, lo que compromete sus opciones de ser la candidata para las presidenciales de 2027. El delfín político de Le Penhizo este anuncio en una entrevista en la radio Europe 1, donde hizo un llamamiento a la «indignación", pero sin actos violentos «que puedan servir a los adversarios políticos» como excusa para atacarles. El Gobierno francés quiere que la apelación de Le Pen llegue pronto.