Trump acusa a Zelenski de «prolongar el campo de exterminio" y frenar la paz
Kiev se niega a ceder Crimea a Putin

Donald Trump conversa con los periodistas.
Las esperanzas de avanzar en un alto el fuego para Ucrania se disiparon repentinamente este miércoles después de dos episodios de alto voltaje político que amenazan con descomponer la difícil relación entre Washington y Kiev.
Por la mañana, los interlocutores estadounidenses y europeos plantaron a los enviados de la exrepública invadida en la minicumbre fijada en Londres para avanzar en las negociaciones de paz. La suspensión se produjo tras el anuncio del presidente Volodímir Zelenski de que no cederá territorios a Rusia ni reconocerá Crimea como propiedad de Moscú, en contra de lo que le exige EE UU en un documento elaborado para sentar las bases del diálogo.
Por la tarde, las amarras terminaron de soltarse cuando el propio Donald Trump, como era previsible desde la mañana, lanzó una andanada de críticas contra el líder ucraniano, a quien culpó de «entorpecer» el proceso negociador con Rusia con acusaciones de extrema gravedad. Al mandatario que dirige una nación ocupada y en guerra, con decenas de miles de muertos y cientos de ciudades arrasadas, le culpó de querer «prolongar el campo de exterminio» con sus negativas.
La confrontación violenta entre Washington y Kiev vuelve a planear sobre la relación bilateral, justo cuando los dos gobernantes están a punto de firmar un contrato sobre las tierras raras ucranianas y han alcanzado un preacuerdo para invertir en la reconstrucción del devastado país. El vicepresidente JD Vance, ya advirtió ayer a Ucrania y Rusia que están abocados a «ceder parte del territorio que poseen en la actualidad» si quieren desbloquear el enfrentamiento.
Y anunció la tormenta que vendría a continuación al repetir las propias palabras de su jefe, en el sentido de que podría sacar a EE UU de la negociación.
La reacción más iracunda llegó a media tarde en la red Truth Social, donde Trump descargó toda su cólera y frustración sobre Zelenski y sus «incendiarias declaraciones» que no hacen sino «prolongar un campo de exterminio». En este mensaje, que recuerda sobremanera a la publicitada bronca en el Despacho Ova, el presidente arremete contra la negativa del líder ucraniano al reconocimiento de Crimea como parte de Rusia porque es «muy perjudicial para las negociaciones de paz».