La explosión de una gasolinera en Roma deja medio centenar de heridos

Ubicada a poco más de 4 kilómetros del Hospital Gemelli, donde el papa Francisco permanece ingresado desde hace seis días con una neumonía bilateral, la vida en la Plaza de San Pedro, centro la cristiandad y objetivo de muchos visitantes que llegan a Roma, transcurre con normalidad. Con todas las miradas fijas en el hospital, al que decenas de fieles se acercan a poner velas y mensajes de cariño para el pontífice, en la Ciudad del Vaticano, el epicentro de la religión católica, la jornada sigue como si nada, con cientos de peregrinos que llegan a San Pedro con motivo del Jubileo. -EFE Claudia Sacristán Valle
Al menos 50 personas resultaron heridas, dos de ellas graves, debido a la cadena de explosiones que se sucedieron este viernes en una gasolinera del barrio Prenestino de Roma, en la zona oriental de la capital italiana. Entre las víctimas del incidente hay 11 agentes de la Policía, 6 bomberos, 3 sanitarios de los equipos de emergencia y 1 miembro de los Carabinieri. Según las primeras investigaciones, el incidente habría tenido lugar debido a la fuga que se produjo cuando un camión cisterna estaba rellenando el depósito de GLP de la estación de servicio, propiciando una primera explosión que afectó al aparcamiento de ambulancias que había en las inmediaciones y donde se guardaban bombonas de oxígeno, lo que provocó nuevas deflagraciones.
"Ha sido equiparable a una bomba", aseguró Ennio Aquilino, director de los Bomberos en el Lacio, la región de la que Roma es capital. "Después de una primera intervención por una fuga de gas, por la que llegaron los bomberos, se produjo la explosión". Lo mismo indicó Roberto Massucci, comisario jefe de Roma, para explicar el gran número de miembros de las fuerzas de seguridad que resultaron heridos. La Fiscalía ha abierto una investigación para aclarar las posibles causas del desastre.
Un gran sobresalto La explosión fue tan grave que se escuchó en varios kilómetros a la redonda y afectó a numerosos edificios de viviendas de los alrededores, que quedaron con los cristales hechos añicos y sufrieron otros daños menores. Protección Civil, de hecho, pidió a los vecinos que mantuvieran las ventanas cerradas en la zona situada a menos de 3 kilómetros de donde se produjo el incidente. La tragedia personal, en cualquier caso, podría haber sido mucho más grave si no llegan a actuar con celeridad los monitores de un campamento de verano que está situado a poca distancia de la gasolinera. "Cuando empezamos a oler a gas a las 7:30 evacuamos a los ocho niños que estaban presentes. Vinieron los padres a llevárselos y los chicos están todos bien. Si hubiera sucedido una hora más tarde habría sido una matanza", señaló Fabio Balzani, presidente de la asociación deportiva Villa De Sanctis, subrayando que el centro habría estado ocupado por "los 60 niños del campamento de verano, los 120 que habían reservado para la piscina y los monitores".
Las instalaciones quedaron como un "campo de batalla" debido a los daños provocados por la cadena de explosiones. Como explicaba Sabrina, una agente de la Policía local en los medios, "dentro de la tragedia ha ido bien". El alcalde, Roberto Gualtieri, consideró que el desastre podía haber sido mucho mayor en caso de que los equipos de emergencia y de seguridad no hubieran actuado con la misma celeridad y coordinación. "Han sido muy útiles los simulacros conjuntos realizados con motivo del Jubileo, que han unificado ulteriormente la colaboración", señaló Gualtieri.
Por su parte, la primera ministra, Giorgia Meloni, aplaudió igualmente la actuación de las fuerzas del orden, los Bomberos y los equipos sanitarios, gracias a la cual se evitaron "consecuencias aún más graves". También el Papa León XIV mostró su solidaridad con las personas afectadas y aseguró que rezaba por ellas. "Sigo con aprensión el desarrollo del trágico incidente", podía leerse en la cuenta oficial del Pontífice en las redes sociales.