Comienza en la ONU la conferencia para la solución de los dos estados
Las oenegés israelíes acusan ya a su país de cometer un genocidio
Netanyahu asegura que la ofensiva en Gaza no cesará hasta eliminar a Hamás y el regreso de rehenes

El pequeño gazatí Mohamed Motawaq, de cuerpo esquelético en brazos de su madre.
Las organizaciones israelíes B»Tselem y Physicians for Human Rights Israel (PHRI) acusaron este lunes al Gobierno israelí de estar cometiendo un genocidio en la Franja de Gaza, la primera vez que oenegés locales califican así la ofensiva de Israel contra el enclave palestino. «Precisamente en este momento es especialmente importante llamar a las cosas por su nombre», dijo en una rueda de prensa en Jerusalén la doctora Daphna Shochat, de PHRI, al presentar un informe del grupo analizando la situación médica en el enclave. Por su parte, la directora ejecutiva de B»Tselem, Yuli Novak, dijo que la realidad «no nos deja más opciones que reconocer la verdad: Israel está cometiendo un genocidio contra los palestinos de la Franja de Gaza». Novak describió la sociedad israelí como una «capaz de borrar la humanidad de la gente y de perder toda su empatía y obligaciones morales» a través de un «largo proceso de deshumanización de los palestinos». «Es una combinación terrorífica de circunstancias que nos llevan a la realidad que todos observamos hoy», aseguró la responsable. Además del informe de PHRI, que analiza los efectos médicos de la ofensiva israelí para concluir que cumple con los requisitos legales para considerarse un genocidio de acuerdo a la Convención de Ginebra, B»Tselem publicó su propio informe documentando declaraciones de políticos y altos cargos militares llamando a destruir la sociedad palestina en Gaza. Además, la organización, centrada en denunciar la ocupación de los territorios palestinos y los efectos de las políticas israelíes sobre sus residentes, avisó de que Israel está replicando lo aprendido en Gaza en Cisjordania ocupada, aunque en menor escala. El grupo asegura que existe el riesgo de que el genocidio se extienda a toda la población palestina. En su rueda de prensa, las ONG aseguraron que los principales responsables de lo que está sucediendo son los dirigentes israelíes, pero acusaron también a la comunidad internacional de no hacer suficiente para frenar la guerra. Casi 60.000 palestinos han muerto y decenas de miles más han resultado heridos durante la ofensiva israelí contra Gaza, que siguió a los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reiteró este lunes que Israel no cesará en su ofensiva sobre Gaza hasta cumplir sus dos principales objetivos: la eliminación de Hamás y el retorno de los rehenes israelíes que siguen en poder del grupo islamista en la Franja. «Tenemos una tarea que completar: la eliminación de Hamás y el regreso de nuestros rehenes. No nos rendiremos ni un instante.
Son dos objetivos interrelacionados», afirmó durante una visita a la sede del Directorio de Inteligencia Militar, el principal órgano de inteligencia de las Fuerzas de Defensa de Israel. Netanyahu aseguró que no tiene «ninguna duda» de que ambos objetivos son alcanzables y vinculó su convicción al precedente de la confrontación con Irán en junio: «Fue un logro enorme de proporciones históricas», sostuvo. «Esta combinación entre lo político... y los escalones militares, y luego la combinación entre inteligencia, fuerza aérea y otras ramas. Esta combinación dio el resultado», señaló.
Ayer comenzó en la ONU la Conferencia Internacional para la solución de los dos Estados en Oriente Medio (uno israelí y otro palestino), organizada por Francia y Arabia Saudí. El ministro de Exteriores saudí, Faisal bin Farhan, celebró al principio de la jornada la decisión del presidente francés, Emmanuel Macron, de reconocer en septiembre al Estado de Palestina.