EE UU advierte a Starmer que no reconocerá el Estado palestino

Trump y Starmer en la rueda e prensa conjunta que dieron ayer en Londres.
«Los Estados Unidos y el Reino Unido han hecho más por este planeta que cualquier otra pareja de naciones en la historia de la humanidad», afirmó ayer Donald Trump al tomar la palabra en la rueda de prensa conjunta con el primer ministro británico, Keir Starmer, en la residencia de Chequers, en el punto final de una visita de Estado de dos días. El presidente estadounidense, que se dirigió a la prensa después del anfitrión, insistió en que ambos países están «unidos para siempre» y reiteró que el vínculo transatlántico constituye, en sus palabras, «una relación como ninguna otra en el mundo».
En su intervención, el ‘premier’ británico también recalcó que la seguridad continúa siendo «la piedra angular» de la relación. Reivindicó un aumento del gasto en defensa y anunció la eliminación de trabas para facilitar proyectos conjuntos en nuevas tecnologías militares. «Nuestros soldados entrenan juntos y combaten juntos, nuestras industrias construyen juntas todo, desde cazas hasta los nuevos submarinos de la clase Aukus», afirmó.
El primer ministro también quiso subrayar la cooperación diplomática, aunque Trump se encargó de dejar claro que hay diferencias de opinión en algunos temas, como la crisis en Gaza y la posición sobre Israel. En relación con el conflicto en Gaza, Starmer habló de la necesidad de «poner fin a la catástrofe humanitaria, garantizar la entrada de ayuda, liberar a los rehenes y trabajar en un plan integral de paz que aporte seguridad a israelíes y palestinos». En cuanto a Ucrania, denunció que «en los últimos días Putin ha mostrado su verdadero rostro», con ataques de una intensidad inédita desde el inicio de la invasión, y afirmó que Londres y Washington reforzarán sus defensas y aumentarán la presión sobre Moscú para alcanzar un acuerdo de paz «duradero».
Elogios a Starmer y a al rey
Trump tomó luego la palabra con un tono cargado de elogios hacia el anfitrión y hacia la monarquía británica. Agradeció la recepción en Windsor del miércoles, donde fue agasajado por el rey Carlos III y la reina Camila, a quienes describió como «dos personas fantásticas», y calificó la visita de Estado como un honor que su esposa Melania y él «nunca olvidaremos». También tuvo palabras de apoyo para Starmer, «un gran negociador» y un líder que está «haciendo un gran trabajo», especialmente en su objetivo de elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB.
La rueda de prensa estuvo marcada también por un desacuerdo explícito en relación con la creación de un Estado palestino. Preguntado por la posición del Reino Unido, que ha expresado su disposición a reconocer a Palestina este mismo fin de semana, Trump replicó: «Tengo una discrepancia con el primer ministro en ese punto. Quiero que los rehenes sean liberados ahora, de inmediato» Recordó el ataque de Hamás del 7 de octubre, al que calificó como «uno de los días más violentos de la historia de la humanidad» y relató que recibió a rehenes liberados que describieron experiencias «sin humanidad, sin compasión». Trump insistió en que no puede haber avances sin la devolución de los cautivos y denunció que Hamás planea usarlos como «carnada».