Últimas horas para la paz en Gaza
Trump presiona a Hamás y a Israel para que no fracase su plan para la Franja: hoy acaba el plazo

Participantes despliegan una bandera palestina durante la manifestación convocada en apoyo a Palestina y contra el "genocidio" de Israel, este sábado, en Barcelona.
El anuncio del grupo islamista Hamás de que acepta liberar a los rehenes de la Franja de Gaza de acuerdo con lo establecido por el presidente estadounidense, Donald Trump, y su reclamo de negociar otros puntos del plan de paz, anticipa un intenso diálogo sobre esa hoja de ruta antes de su implementación. Hoy finaliza el plazo dado por Trump. Ayer advirtió a Hamás de que no «toleraría demoras» que entorpezcan el proceso y exigió a Israel que dejara de bombardear Gaza.
¿Qué ha aceptado Hamás?
La milicia palestina difundió un comunicado en el que dijo estar de acuerdo con liberar a todos los rehenes, vivos y muertos, si las condiciones sobre el terreno permiten ese intercambio, pero no dio por aceptado el plan de Trump, sino que señaló estar dispuesta a entrar en negociaciones inmediatas, a través de los mediadores, para discutir los detalles. También se mostró conforme con que un gobierno tecnocrático administre el enclave, pero precisó que otras cuestiones sobre el futuro de Gaza y a los derechos «inalienables» del pueblo palestino están ligadas a «una postura nacional palestina unificada, sustentada en las leyes y resoluciones internacionales pertinentes». Y pidió la creación de un marco nacional integral «en el que Hamás participará de manera activa y responsable».
¿Qué incluía el plan de Trump?
Prevé un alto el fuego inmediato en Gaza, la retirada progresiva del Ejército israelí —sin plazos-, la liberación de todos los rehenes a cambio de la liberación de centenares de presos palestinos y el envío de ayuda humanitaria a través de las Naciones Unidas. También contempla el desarme total de Hamás, que quedaría excluido de la gobernanza de la Franja, y el establecimiento de un gobierno de transición formado por tecnócratas palestinos y expertos internacionales supervisado por la «Junta de la Paz».
¿Qué reacciones hubo?
El propio presidente Trump consideró que Hamás está listo para «una paz duradera» y exigió a Israel el cese inmediato de los bombardeos para poder proceder a la liberación de los rehenes. El Gobierno de Israel, a su vez, comunicó que el país se está preparando para implementar «inmediatamente» la primera fase del plan, sin hacer mención a la petición de Hamás de sentarse a negociar determinados aspectos del mismo. Según publicaron ayer los medios israelíes, por orden del Gobierno israelí el Ejército pasó a «realizar exclusivamente operaciones defensivas en la Franja de Gaza, deteniendo la operación para tomar el control de la ciudad de Gaza», si bien desde la madrugada se reportaron ataques en toda la Franja que dejaron decenas de muertos, entre ellos niños. Una fuente israelí conocedora de las acciones militares informó de que se trata de operaciones defensivas de «eliminación de amenazas, mantenimiento de las líneas y ataques necesarios».
¿Qué países están implicados?
Catar y Egipto son los mediadores entre Hamás e Israel junto con Estados Unidos. En sendos comunicados, los dos países han celebrado el anuncio de Hamás y han expresado su confianza en que esa declaración, según Egipto, «lleve a todas las partes a estar al nivel de responsabilidad necesario comprometiéndose a implementar el plan». El portavoz del Ministerio catarí de Exteriores, Majed al Ansari, dijo en la madrugada del sábado que Catar ha empezado ya a trabajar con sus socios en la mediación «para continuar las discusiones sobre el plan con el fin de garantizar un camino hacia el fin de la guerra». Distintos medios israelíes afirmaron este sábado que el enviado especial de Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff, va a viajar a la región para participar en persona en el diálogo previsto. Según el canal N12, irá a Egipto.
¿Qué pasa si el plan fracasa?
El presidente estadounidense ha sido categórico. Antes de que Hamás anunciara su respuesta, Trump había dado de plazo al grupo islamista hasta el domingo para que se pronunciara y había señalado que si no aceptaba su plan se desataría «un infierno como nunca antes se ha visto contra Hamás». Netanyahu insistió esta semana a su vez en que, si Hamás rechazaba la propuesta, Israel mantendrá el asedio en Gaza «hasta terminar el trabajo», lo que según dijo «se puede hacer por las buenas o por las malas».
Una multitud apoya en la calle en España e Italia a los palestinos
Unas 70.000 personas —según la Guardia Urbana, una cifra que los organizadores elevan a 300.000— se han manifestado ayer por el centro de Barcelona para pedir el fin del «genocidio» israelí en Gaza y mostrar su rechazo por el asalto a la Global Sumud Flotilla. La movilización, convocada en Jardinets de Gràcia por más de 600 entidades, sindicatos y organizaciones, reclama el fin del «genocidio» en Palestina, un embargo de armas integral, la ruptura de las relaciones y el fin del acuerdo de asociación entre la Unión Europea e Israel.
En Madrid, miles de personas salieron también a la calle para pedir un «alto al genocidio» contra el pueblo palestino y reclamar al Gobierno de España el fin del comercio de armas y de las relaciones con el Estado de Israel. La movilización, convocada por la asociación Hispano Palestina Jerusalén (AHPJ), la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina y la Campaña por el Embargo de armas a Israel y las Asambleas de Madrid con Palestina, ha contado con la presencia de la ministra de Sanidad, Mónica García, que ha defendido la necesidad de que la próxima semana se convalide en el Congreso el real decreto de embargo de armas a Israel, ya que supone un paso para parar «este genocidio» y porque defiende «la humanidad y los derechos humanos del pueblo palestino».
«Alto al genocidio en palestina»; «¡Viva la lucha del pueblo palestino!»; «No más muertos, ni bombas, ni hambre» o «Matar niños no es defenderse» han sido algunas de las proclamas vistas en los carteles que portaban los manifestantes, que han acudido a la marcha con infinidad de banderas de Palestina y mensajes en favor de la paz.
Y miles de personas marcharon en Roma al grito de «Palestina libre».