Carlos III se quita la losa de su hermano Eduardo
El rey obliga a su hermano a renunciar a todos los títulos

El príncipe Andrés.
La renuncia del príncipe Andrés a todos sus títulos "reivindica" las denuncias de Virginia Giuffre, presunta víctima de abuso sexual por parte del hermano del rey Carlos III del Reino Unido, según declaró la familia de la estadounidense a la cadena BBC.
Giuffre, quien se suicidó el pasado mes de abril cuando contaba con 41 años, "contó la verdad desde el principio", subrayó su hermano Sky Roberts al programa Newsnight de la emisora pública británica.
El príncipe Andrés anunció este viernes que renunciará a todos sus títulos y honores reales para evitar que las acusaciones que versan sobre él "distraigan" del trabajo de la familia real, de acuerdo con un comunicado emitido por el Palacio de Buckingham.
El hasta ahora duque de York se refería a una larga lista de escándalos en los que se ha visto involucrado en los últimos años por su relación con el magnate estadounidense y pedófilo convicto Jeffrey Epstein, así como con un presunto espía chino.
Tras el anuncio oficial, Roberts aseguró que la familia ha "derramado muchas lágrimas de tristeza y alegría", aunque sobretodo de júbilo, ya que sienten que, "en muchos sentidos, reivindica a Virginia".
Según extractos de un libro póstumo publicados este jueves en 'The Guardian', Giuffre acusa al príncipe Andrés de comportarse "como si tener sexo conmigo fuera su derecho por nacimiento".
Giuffre relata encuentros con el príncipe en Londres, Nueva York y la isla privada de Epstein -muerto en prisión en 2019- en las Islas Vírgenes, cuando era menor de edad y coaccionada por Epstein y su colaboradora Ghislaine Maxwell, condenada por tráfico sexual en Estados Unidos.
El hermano de Giuffre dijo en la citada entrevista que estaría dispuesto mantener contactos con el rey Carlos III o con el Parlamento británico para "presentar las pruebas" que sostienen su relato.
"Creo que es muy importante que el mundo sepa que fue una auténtica heroína, pero aún queda mucho por hacer y por destapar", advirtió Roberts.
El libro detalla además cómo Giuffre fue manipulada desde adolescente, incluyendo el uso de tranquilizantes para sobrellevar la presión y la humillación, y cómo Epstein y Maxwell la entregaban a otros hombres poderosos, mientras el círculo que los rodeaba no sólo no denunciaba los abusos, sino que parecía tolerarlos.
En noviembre de 2019, el duque de York negó categóricamente en una entrevista con la BBC haber conocido a Giuffre o mantenido relaciones sexuales con ella. Como consecuencia de su polémica intervención, se retiró de la vida pública, pero ha mantenido sus títulos hasta este viernes.
Posteriormente, en febrero de 2022, llegó a un acuerdo extrajudicial millonario con ella, sin admitir ninguna responsabilidad.
El príncipe Andrés renuncia a todos sus títulos nobiliarios, entre ellos el de duque de York. Así lo ha confirmado el palacio de Buckingham en un comunicado emitido este viernes. La decisión llega tras reunirse con el rey de Inglaterra, Carlos III, y después de años de críticas por su vínculo con el difunto magnate estadounidense condenado por pedofilia, Jeffrey Epstein.
"He decidido, como siempre he hecho, anteponer mi deber con mi familia y mi país. Me mantengo firme en mi decisión de hace cinco años de dar un paso atrás en la vida pública. Con el acuerdo de Su Majestad, creemos que debo ir más allá. No utilizaré mi título ni los honores que se me han concedido. Como he dicho previamente, niego categóricamente las acusaciones contra mí", ha asegurado la Casa Real británica.
Según la cadena pública BBC, se ha confirmado que no pasará la Navidad con la Familia Real en Sandringham. Las mismas fuentes afirman que se espera que permanezca en su residencia de Windsor, la imponente mansión de 30 habitaciones de Royal Lodge, cuyo contrato de arrendamiento privado se extiende hasta 2078. Andrés seguirá siendo príncipe ya que ese es un título de nacimiento y su madre, Isabel II, era la reina. Esta condición no puede ser revocada sin una ley parlamentaria específica.
Por otro lado, también va a renunciar a la Orden de la Jarretera, que existe desde 1348 y de la que solo forman parte 24 personas. Así, su exmujer, Sarah Ferguson, también dejará de ser conocida como duquesa de York y pasará a presentarse únicamente con su nombre. Quienes sí conservarán sus títulos son sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia. Este movimiento evita que la Corona tenga que iniciar un procedimiento para que el Parlamento respalde la retirada del ducado de York, ya que no es algo que el Rey pueda hacer de forma automática. La gota que ha colmado el vaso ha sido la publicación de las memorias póstumas de Virginia Giuffre, una de las víctimas de Epstein y que fue forzada a tener sexo con el príncipe Andrés cuando tenía solo 17 años. De hecho, en 2022 ya había dejado de utilizar el tratamiento de Su Alteza Real a raíz de la demanda civil de la joven, que se suicidó en abril de 2025.
Un acuerdo millonario
En el libro 'Nobody's Girl: A Memoir of Surviving Abuse and Fighting for Justice', que saldrá a la venta próximamente, Giuffre relata con todo tipo de detalles cómo fueron sus encuentros sexuales con el príncipe Andrés, que siempre ha negado las acusaciones y evitó el juicio pagando un acuerdo millonario. De esta forma creyó haber zanjado el asunto. Sin embargo, el caso Epstein no ha dejado de hacer mella en la imagen pública de Andrés desde entonces.
La historia empezó en un piso alquilado en Hyde Park el 10 de marzo de 2001. Giuffre estaba allí junto a Ghislaine Maxwell, la novia y cómplice de Epstein en la trama, que la había captado cuando ella trabajaba en un club de Mar-a-Lago junto a su padre y en el que conoció al hoy presidente de Estados Unidos Donald Trump. La mujer fue reclutada para formar parte del grupo de esclavas sexuales del controvertido magnate aprovechándose de la necesidad que tenía por ganar un dinero extra y para entonces ya había sido ofrecida a otros hombres antes.
La decisión de este viernes deja algunos cabos sueltos que se aclararán más adelante. Técnicamente sus títulos se quedan "en suspenso" ya que no está claro a quién corresponden. Se desconoce si seguirá asistiendo a actos privados de la familia ni si conservará su residencia y propiedades vinculadas a la Corona.