Venezuela se tienta la ropa con Trinidad

Fotografía cedida por Palacio de Miraflores del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
El Gobierno de Venezuela dijo este lunes que espera que Trinidad y Tobago no permita que su territorio sea usado para «maniobras» que amenazan la paz del Caribe, después de que Caracas denunciara la planificación de un «ataque de falsa bandera", en medio de la tensión con Estados Unidos por el despliegue militar de Washington en la región. "Esperamos que Trinidad y Tobago haga lo propio y no permita que su territorio sea usado para maniobras que amenazan la paz del Caribe. Respetamos al pueblo de Trinidad y Tobago y confiamos en su conciencia para impedir que su país sea arrastrado a una operación sucia de guerra", señaló el canciller venezolano, Yván Gil, en una publicación en Telegram. El ministro sostuvo que Venezuela no «caerá en provocaciones", pero advirtió de que defenderá su soberanía sin titubeos. "La primera ministra Kamla Persad-Bissessar debe asumir su responsabilidad ante el Caribe y ante la historia: o se pone del lado de la paz o se hunde en la agenda de la CIA (Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos)", añadió Gil. Además, dijo que se ha informado con «claridad» al Gobierno de Trinidad y Tobago sobre la «operación de falsa bandera» dirigida por la CIA que presuntamente consistiría en atacar un buque militar estadounidense en la isla y «luego culpar a Venezuela, para justificar una agresión» contra el país suramericano. "Venezuela actúa con firmeza y responsabilidad: en nuestro territorio se está desmantelando una célula criminal financiada por la CIA vinculada a esta operación encubierta", apuntó. El domingo, el Gobierno de Nicolás Maduro denunció una «provocación militar» por parte de Trinidad y Tobago «en coordinación» con la CIA para «instalar una guerra» en el Caribe, donde Estados Unidos mantiene un despliegue naval bajo el argumento de combatir el narcotráfico y que Caracas considera una amenaza para propiciar un «cambio de régimen».