El servicio militar se extiende por la UE para afrontar la amenaza rusa
Bélgica es el último en plantear la 'mili' voluntaria ante las dificultades para ampliar su Ejército

Una gran pantalla que anuncia el servicio militar obligatorio en Moscú, Rusia, 21 de septiembre de 2023. EFE/EPA/YURI KOCHETKOV.
Los jóvenes belgas de 17 años se han encontrado esta semana una sorpresa al abrir el buzón: una carta en la que el Gobierno federal les anima a realizar el servicio militar voluntario durante doce meses con un sueldo mensual de 2.000 euros. La idea, impulsada por el ministro de Defensa, Theo Francken, quiere impulsar el alistamiento al Ejército y espera atraer a unos 500 reclutas que comenzarán su instrucción en septiembre de 2026. La iniciativa se alinea con los objetivos de la OTAN y de la UE para rearmar el continente ante la amenaza rusa, un camino que ya han recorrido otros diez países del bloque. En octubre de 2024, el expresidente finlandés Sauli Niinistö ya advirtió de que se debería reabrir el debate sobre el servicio militar a nivel nacional dentro de los países de la UE. Si bien no reclamaba literalmente la vuelta de la 'mili', en su informe europeo sobre preparación castrense proponía a los Estados miembros «identificar las mejores prácticas» para la construcción de sistemas de reservistas operativos, un proyecto respaldado por «el creciente apoyo público» que ha tenido la idea de reintroducir el servicio militar en lugares como Bélgica, Alemania, Lituania y Países Bajos. La propuesta del expresidente finlandés pasa por hacer más atractivas para los jóvenes las carreras en defensa, seguridad y respuesta ante emergencias, una técnica que ha copiado Bélgica que, además de un sueldo bastante atractivo dadas las dificultades para acceder al mercado laboral nacional, presenta el Ejército como el lugar ideal para «desarrollar la disciplina y el espíritu de equipo». Además hay dos países que han incorporado recientemente la formación castrense obligatoria mediante sorteo: Alemania y Dinamarca. Berlín estableció el servicio militar voluntario en agosto —la 'mili' obligatoria se abolió en el país en 2011— y abrió la puerta a imponerlo en caso de que no se alcancen los objetivos mínimos de reclutamiento. En el caso de los jóvenes daneses, los 'agraciados' deben cumplir con una formación de entre cuatro y doce meses y pasan a ser reservistas, que pueden ser llamados a filas hasta que cumplen 50 años. El Gobierno encabezado por la socialista Mette Fredericksen ha planteado recientemente que las mujeres también participen en este concurso a partir de 2026. Y es que, tal y como ha advertido en numerosas ocasiones Mark Rutte, la inestabilidad geopolítica amenaza la seguridad europea. Y no solo viene de Rusia, sino también de China, que observa muy atentamente el desarrollo en el frente de batalla en Ucrania y, sobre todo, el respaldo de Europa y de Estados Unidos a Kiev y sus políticas de defensa propias. En países como Chipre, Estonia y Austria la 'mili' nunca ha llegado a desaparecer y sigue siendo obligatoria. Y otros han impuesto un periodo de formación castrense —no voluntario— en los últimos años: Lituania lo hizo en 2015, Letonia en 2024, Suecia en 2017 y Croacia lo retomó el pasado enero.