EE UU facilitó a México datos para matar a 'El Mencho', el capo narco
El seguimiento al chófer de una de las amantes, clave. El país trata de recuperar la normalidad pese al temor a un estallido de violencia
El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ayer.
Cuando en febrero de 2025 el presidente de EE UU, Donald Trump, justificó sus primeros aranceles asegurando que «México está gobernado en gran medida por los cárteles» de la droga, nadie se sorprendió. Hace tiempo que el país se va acercando cada vez más a la definición de ‘narcoestado’. No obstante, el presidente de Estados Unidos, que en campaña electoral había prometido eliminar el tráfico de fentanilo, también tendió la mano: «Si solicitan ayuda para combatir el narcotráfico, se la daríamos».
Aparentemente, eso es lo que ha hecho el Ejecutivo mexicano de Claudia Sheinbaum, y Trump ha cumplido su promesa. La información de Inteligencia estadounidense fue clave para que el ejército mexicano matase el domingo al narco más buscado. Nemesio Oseguera, alias ‘El Mencho’, lideraba el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y cayó gracias la cooperación entre ambos países. Al parecer, a través del chófer de una xde sus amanates. «Es un proceso muy complejo que lleva mucho tiempo», resaltó ayer el General Ricardo Trevilla, responsable de la Secretaría de Defensa Nacional, quien subrayó la importancia de la coordinación con el Comando Norte de Estados Unidos.
El militar fue rotundo al señalar que sus efectivos «cumplieron su objetivo y demostraron la fortaleza del Estado mexicano», algo en lo que coincidieron también los estadounidenses. «Felicito al gobierno de México y a sus fuerzas por su profesionalidad y determinación en la operación contra ‘El Mencho’, que subraya una clara realidad: las organizaciones criminales que envenenan a nuestro pueblo y amenazan a nuestras naciones rendirán cuentas», afirmó el embajador de EE UU en el país latinoamericano, Ronald Johnson. El representante republicano en Texas, Dan Crenshaw, también se congratuló de la operación. «Durante el último año, la mayor parte de la atención se ha centrado en el Cártel de Sinaloa. Pero es muy necesario enfocarse también en el CJNG. Ambos son importantes traficantes de fentanilo, pero el CJNG se parece más a ISIS que a la mafia. Son despiadadamente violentos y actualmente aterrorizan a todo México para intimidar al gobierno y obligarlo a someterse», afirmó. Por su parte, Trump se limitó a escribir en su red social, Truth, que «México debe incrementar sus esfuerzos contra los cárteles y la droga».
Sheinbaum subrayó que en la operación del domingo «no participaron fuerzas estadounidenses» e indicó que la colaboración con Washington debe respetar siempre cuatro puntos que Trump también tiene claros: «El respeto a la soberanía e integridad territorial, la responsabilidad compartida y diferenciada, el respeto y la confianza mutua, y la cooperación sin subordinación». Sheinbaum señaló que estas condiciones «se han respetado y seguimos trabajando así».
No obstante, que esos esfuerzos tienen consecuencias especialmente graves quedó patente poco después de que se conociese la noticia de la muerte de ‘El Mencho’. Porque el cártel puso en marcha una cadena de operaciones en 16 estados diferentes para desestabilizar el país: desde la turística Puerto Vallarta en Jalisco, hasta las zonas fronterizas con Estados Unidos. El balance es trágico: el domingo fallecieron 25 miembros de la Guardia Nacional, un custodio, un miembro de la Fiscalía General del Estado, y una civil. En el bando opuesto, 30 narcotraficantes perdieron la vida en los diferentes choques.
Por precaución, México decidió incrementar al máximo el despliegue de fuerzas de seguridad —a Jalisco, donde ya operaban unos 7.000 militares, se han enviado 2.500 más de refuerzo «para lograr un efecto disuasivo»-, y se vio obligado a suspender las clases en las zonas con mayor riesgo y a cancelar actos.