Trump bombardea la isla estratégica de Jarg y asegura que Irán está «derrotado»
El presidente cree que ahora «muchos países» enviarán buques de guerra al estrecho de Ormuz

Dos mujeres iraníes, tapadas completamente, en el funeral de Ali Shamkhani.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que Irán está «totalmente derrotado» y que «quiere un acuerdo» cuando se cumplen dos semanas del comienzo de la operación «Furia Épica» en Oriente Medio. «Los medios de comunicación que difunden noticias falsas odian informar sobre lo bien que lo ha hecho el Ejército de Estados Unidos contra Irán, que está totalmente derrotado y quiere un acuerdo, ¡pero no un acuerdo que yo aceptaría!», ha escrito en su red Truth Social. Su declaración se produce justo después de que Estados Unidos lanzara un ataque el viernes por la noche contra la isla iraní de Jarg, el centro de la industria petrolera de la República Islámica. El propio Trump, también vía mensaje en la misma red social, aseguró que fue «uno de los bombardeos más poderosos» de la historia de Oriente Medio, «aniquilando» por completo todos los objetivos militares de la isla, donde se almacena el 90 % del petróleo que el país exporta al mundo. Irán aseguró este sábado que destruirá «toda la infraestructura petrolera, económica y energética relacionada con Estados Unidos» en Oriente Medio, después del ataque a Jarg. Trump calificó la isla como «la joya de la corona de Irán» y por una vez no se trata de una exageración.
La potencia de la isla
En esta isla de apenas 20 kilómetros se encuentra la principal terminal petrolera del país por la que pasa el 90 % del crudo iraní, la gran mayoría con destino a China dado que el país persa está sujeto a sanciones internacionales que bloquean la venta de su petróleo. Conectada a la costa con varios oleoductos, la isla se encuentra emplazada sobre un yacimiento petrolífero cuatro veces más grande que su propio terreno a 25 kilómetros de la costa sur iraní, dentro de la provincia de Bushehr y a unos 483 al noroeste del estrecho de Ormuz, donde se encuentran algunos de los mayores campos petrolíferos del mundo. Como recuerda el experto en el sector petrolero Gregory Brew en X las primeras infraestructuras en la isla fueron construidas por la compañía británica Shell en los años 60, cuando Teherán y Occidente mantenían buenas relaciones. En Jarg se localiza una terminal petrolera con dos muelles principales y capacidad para cargar hasta siete millones de barriles por día, el equivalente a diez buques superpetroleros, aunque a su máximo rendimiento podría alcanzar entre 8 y 10 millones de barriles. El muelle «T», el mayor de Irán, consta de seis dársenas, cada una de las cuales tiene cinco maquinas de medición con una capacidad de 13.500 barriles de petróleo por hora.
El otro muelle principal, llamado «C island», con tres dársenas y hasta 30 metros de profundidad, es capaz de acoger buques de hasta 300.000 toneladas métricas (el equivalente a 2 millones de barriles de crudo).
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este sábado que «muchos países» enviarán «buques de guerra» al estrecho de Ormuz para mantenerlo «abierto y seguro» tras el anuncio del nuevo líder supremo iraní, Mojatba Jameneí, de que el estratégico paso permanecería cerrado. «Esperemos que China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros que se ven afectados por esta restricción artificial envíen buques a la zona para que el estrecho de Ormuz deje de ser una amenaza para una nación totalmente descabezada», escribió Trump en su red social Truth Social. Trump ha declarado que, «si es necesario», la Marina de Estados Unidos comenzará a escoltar petroleros por el estrecho de Ormuz lo antes posible.