Netanyahu cede a medias después del «estás jodidamente loco» de Trump
Israel suspende los ataques sobre Beirut pero prosigue con la escalada de violencia en el sur del Líbano.Los dos mandatarios sostuvieron una tensa conversación telefónica

Soldados israelíes vigilan el cielo en busca de un dron FPV en Metula, al norte de Israel.
El presidente de Isarel, Benjamín Netanyahu cedio ayer pero sólo a medias y congeló los ataques contra Beirut, la capital del Líbano. Lo hizo después de que el lunes por la noche (hora espñola) el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetiera contra él diciéndoles «está jodidamente loco», durante una llamada para discutir la escalada en la ofensiva israelí contra el Líbano, de acuerdo con el medio estadounidense Axios.
El reproche de Trump contra Netanyahu habría ocurrido durante una llamada telefónica este lunes, en las que el mandatario utilizó expresiones vulgares para manifestar su descontento, de acuerdo con funcionarios estadounidenses citados bajo anonimato por el diario digital.
Beirut no, pero Israel lanzó ayer un gran número de ataques contra la ciudad libanesa de Nabatieh y otras localidades de sus alrededores, región donde ha intensificado la ofensiva en los últimos días coincidiendo con un avance de sus tropas por encima del río Litani. Desde la estratégica urbe de Nabatieh, una de las más importantes del sur del país, se puede escuchar con claridad la artillería y los bombardeos que caen en áreas cercanas, que han registrado una escalada significativa desde la semana pasada, según pudo constatar Efe.
Las tropas israelíes se encuentran ya a la altura del pueblo de Zawtar al Sharqiya, a unos 8 kilómetros al sur de Nabatieh, mientras que este mismo domingo llegaron al castillo de Beaufort, también por encima del río Litani, la frontera natural donde terminaba su «zona de amortiguación» anunciada.
Este avance, que está siendo enfrentado por el grupo chií Hizbulá, ha despertado los miedos a que el Estado judío trate de tomar Nabatieh, donde desde hace tiempo solo quedan algunas familias y los equipos médicos y de rescate apostados en sus dos principales hospitales.
«Si llegan a Nabatieh al Fawqa (afueras inmediatas de la ciudad) nos iremos, actualmente están a unos 10 kilómetros», indicó a EFE Mahdi Salloum, jefe de equipo de Ambulancias Nabatieh, una de las organizaciones aún presentes en la zona para llevar a cabo tareas de emergencias.
El responsable se mostró optimista de que la escalada termine a corto plazo, antes de que Israel pueda alcanzar la ciudad, aunque reconoció que de lo contrario sus efectivos tendrán que moverse a una localidad ubicada más al norte y fuera de la región más conflictiva.
«Si llegasen aquí nos iríamos a Sidón, pero nuestro trabajo como rescatistas acabaría, nos dedicaríamos a distribución de comida y a ayudar a la gente», explicó.
El presidente estadounidense aseguró la víspera en la red Truth Social que Hizbulá se había comprometido a detener sus ataques contra territorio israelí y que, a cambio, el Estado judío frenaría su ofensiva militar en el Líbano. Sin embargo, la violencia continúa en activo, como ya ha ocurrido también durante el alto el fuego técnico acordado a mediados de abril, una medida que ha servido de amparo al avance entre bambalinas de las tropas israelíes en el sur del Líbano. Mientras, negocian en Washington.