El ataque con drones a un aeropuerto alemán eleva la tensión de la UE con Rusia
Bruselas y Moscú cruzan acusaciones de sabotaje y ciberespionaje mientras el bloque comunitario acelera su defensa aérea

Putin ayer, en una reunión en el Kremlin.
El detonante: Detalles sobre el ataque híbrido con drones explosivos en el aeropuerto de Leipzig (Alemania).
El aeropuerto de Leipzig es considerado un centro neurálgico para el envío de armas, incluidas las relacionadas con la guerra en Ucrania. Desde el inicio de la invasión rusa, han aumentado en Alemania los avistamientos y el reconocimiento con drones de infraestructuras críticas e instalaciones militares.
El incidente comenzó cuando un operario localizó en la zona de seguridad un dron cargado con material explosivo y un detonador defectuoso, situado estratégicamente cerca de aviones de carga ucranianos. La gravedad del suceso se multiplicó al constatarse que un segundo dron llegó a colisionar contra un avión de carga de la compañía comercial DHL y que, pocos días después, se halló un tercer aparato en las inmediaciones del aeródromo. Tras minuciosos análisis periciales, el Ministerio del Interior germano concluyó que tanto los componentes técnicos como el sofisticado patrón operativo demostraban de forma inequívoca la responsabilidad estatal de la Federación Rusa.
La respuesta institucional a este desafío en suelo comunitario no se hizo esperar, elevando la tensión a cotas históricas. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania ordenó el cierre inmediato del Consulado General de Rusia en Bonn y la rescisión del contrato de la emblemática Casa Rusa en Berlín, señalada por la inteligencia occidental como un nexo de espionaje y propaganda. En el plano comunitario, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, tildó formalmente el suceso de "terrorismo patrocinado por el Estado" y convocó de urgencia al encargado de negocios ruso en Bruselas. Pese a que el Kremlin descalificó las pruebas calificándolas de "pretexto inventado", la Unión Europea y la OTAN han cerrado filas con Berlín, activando medidas punitivas adicionales dirigidas contra los sospechosos identificados y el entramado logístico de la flota clandestina de Moscú.
Todas las miradas puestas en Rusia
Todas las pistas de la investigación conducen a una agencia de Moscú, pero el Gobierno alemán había evitado hasta ahora formular oficialmente la acusación. Varios medios de Berlín adelantan este martes, sin embargo, que el Ejecutivo de Friedrich Merz llevará el miércoles el incidente ante el máximo órgano permanente de la OTAN y planteará la autoría rusa del ataque con drones explosivos al aeropuerto de Leipzig.
Alemania se servirá de la reunión de los embajadores de la OTAN en Bruselas para presentar a los aliados pruebas de la autoría rusa del ataque híbrido, cuyo objetivo eran varios aviones de carga ucranianos estacionados en ese momento en Leipzig. Según información procedente de círculos diplomáticos, los aliados europeos centrales, Francia y Gran Bretaña ya han asegurado bilateralmente a Berlín el apoyo total en las medidas punitivas que seguirán a esta acusación.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, también ha garantizado a Merz que respaldará la iniciativa alemana, según las mismas fuentes, y pedirá una respuesta unida de la Alianza, lo que convierte el intento de ataque con drones en Leipzig como un punto de inflexión. "Solidaridad total con Alemania", ha dicho, y ha avanzado "un refuerzo de la capacidad de disuasión y defensa" de los países aliados para enfrentarse a la amenaza híbrida de Moscú.El pasado 6 de agosto, un dron cargado de material explosivo militar fue descubierto en la pista sur del aeropuerto de Leipzig, peligrosamente cerca de un avión de carga ucraniano militar Antonov. Tanto el ministro de Exteriores, Johann Wadephul, como el del Interior, Alexander Dobrindt, han concluido en sendas investigaciones que el ataque fue obra del Kremlin, y el miércoles darán los detalles en una rueda de prensa.
El Kremlin se defiende
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha acusado a Alemania de "manipular pruebas" para culpar a Moscú del ataque y ha calificado el anuncio de sanciones por parte de Berlín como "otro error". "Creo que es otro error, y uno grave", ha dicho. "En mi opinión, va claramente en contra de los intereses del pueblo alemán".
Al hilo de estas palabras se han producido en Alemania otros dos ataques híbridos cuya autoría está aún por determinar. Tras un inesperado fallo energético en una subestación de Bergheim (Rhein-Erft-Kreis), la Policía ha asumido que se trata de un acto deliberado al descubrir que alguien había colocado un cable sobre dos líneas aéreas para producir un cortocircuito y provocar un apagón. Según la compañía RWE, varias unidades de centrales eléctricas a lignito, conocidas como Neurath G y F, así como Niederaussem H, G y K, se han visto afectadas por el sabotaje.
El ministro del Interior de Renania del Norte-Westfalia, Herbert Reul (CDU), ha manifestado que "quien quiera que haga esto está atacando a nuestro país". El responsable de la seguridad informó de que se investiga la autoría de la acción y no se descarta que sea un "sabotaje extranjero" u obra de extremistas de izquierda. De lo que no cabe duda, señaló Reul, es que "fue intencional, un delito".
No ha sido la única agresión registrada en las últimas veinticuatro horas. También este martes se produjo un atentado con artefactos incendiarios y explosivos no convencionales contra la estación de la red eléctrica de Turnow-Preilack, en Brandemburgo. El operador de la red 50 Hertz ha hablado de artefactos "caseros que se parecen a los cohetes de Nochevieja disponibles comercialmente". El 'Bild' ha publicado una imagen de los supuestos artilugios, de apariencia artesanal. Al parecer, se han encontrado una veintena y contenían un sistema rudimentario de tiempo. El ministro regional de Interior de Brandeburgo, Jan Redmann, ha confirmado el cortocircuito en la red de alta tensión. En Augsburgo, se ha registrado esta madrugada también una explosión en un túnel y dos transeúntes han resultado heridos. Los hechos han ocurrido en las inmediaciones de la estación central de trenes de esta ciudad situada al sur del país. La detonación se ha producido en un paso subterráneo próximo a las vías, donde los agentes han encontrado otro arfefacto sin detonar. Las fuerzas de seguridad investigan todos los ataques bajo la fuerte presión desencadenada por los recientes incidentes con drones en el aeropuerto de Leizpig, que el canciller Friedrich Merz ha atribuido a Rusia. Su Gobierno ha llevado el caso a la OTAN y anunciado sanciones individuales contra Moscú.
Sin embargo, todavía no hay datos claros sobre los atentados del último día. Algunos rumores señalán también a células prorrusas mientras otros apuntan en la dirección de grupos radicales de izquierda, que en 2025 ya causaron algo más de 13.000 incidentes y cuya violencia ha aumentado de manera sensible. En enero, estos extremistas ya incendiaron varias líneas eléctricas en Berlín. Fuentes policiales sostienen esta presunción, además, en la naturaleza poco elaborada de los sabotajes.
Sanciones de la UE
Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) expresaron este miércoles un "amplio respaldo" a la idea de imponer más restricciones de visado a los turistas rusos, en particular tras el ataque híbrido contra el aeropuerto de Leipzig atribuido a Moscú, dijo la alta representante de la Unión Europea para Política Exterior y Seguridad, Kaja Kallas.
Al término de una reunión informal de ministros comunitarios de Exteriores en Irlanda, la jefa de la diplomacia europea fue preguntada por la autoría del ataque híbrido en Leipzig, que varios medios alemanes atribuyen a un ciudadano ruso-letón y un bielorruso. El segundo sospechoso, aseguran, habría entrado a la UE con un visado a través de Italia.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aseguraron que la presión contra Rusia continuará e incluso "aumentará", después del ataque.
"Europa y la OTAN no solo mantendrán la presión sobre Rusia, sino que la aumentarán. Y no nos detendremos, no hasta que Rusia deje de bombardear y matar a niños, hombres y mujeres inocentes en Ucrania", dijo Von der Leyen tras una reunión con Rutte en la sede del Ejecutivo comunitario.
Según Von der Leyen, lo ocurrido en Leipzig "marca una nueva escalada en suelo de la Unión Europea atribuible directamente a Rusia" y supone una "nueva normalidad" que exige a los europeos "dar un paso al frente".
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también tildó de "inaceptable" el ataque fallido, después de que Alemania señalara a Rusia como el responsable de dicha ofensiva.
"El ataque híbrido ruso contra el aeropuerto de Leipzig de agosto es inaceptable y España apoya a Alemania de manera rotunda", señaló Sánchez a través de un mensaje en la red social 'X'.