Trump anuncia un «alto el fuego inmediato» para las infraestructuras energéticas entre Rusia y Ucrania
A pocos días de las elecciones del medio mandato

Servicios de rescate de Ucrania trabajan en unas instalaciones de Kharkiv tras un ataque ruso.
Con la vista puesta en la elecciones de medio mandato del 3 de noviembre y en su pérdida de popularidad por el alto precio de los combustibles, Donald Trump ha anunciado este domingo en su red social, Truth, que Rusia y Ucrania han «aceptado un alto el fuego energético» que entra en vigor de forma «inmediata».
Moscú guardó silencio y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo que ese acuerdo para dejar de atacar infraestructuras eléctricas y refinerías había sido «una sorpresa» para él. Lo desconocía, pero lo aceptará si el Kremlin deja de lanzar misiles y drones sobre las instalaciones energéticas de su país. El anuncio de Trump llega justo después de que el líder republicano culpara al mandatario de Kiev de la carestía de los combustibles en los mercados mundiales. De hecho, pidió elecciones en Ucrania para tener al fin un presidente dispuesto a negociar la paz.
El inquilino de la Casa Blanca suele lanzar mensajes que luego no se cumplen. Ha anunciado en varias ocasiones la derrota de Irán y ese conflicto sigue sin cerrarse mientras el estrecho de Ormuz, por donde circulaba la quinta parte del petróleo y el gas mundiales, continúa colapsado. También ha presumido antes de lograr avances clave en la guerra desatada por Rusia en febrero de 2022 para hacerse con parte del territorio de Ucrania.
El 14 de septiembre ya dijo que iba a declararse una tregua energética. No se produjo. Ahora, sin que Zelenski supiera nada, Trump da por hecho este alto el fuego para la energía y los combustibles. «Ambas partes han llegado a un acuerdo. No lo rompáis", pidió. «No esperaba este anuncio —reconoció Zelenski— en el portal estadounidense Axios-.
Pero si los rusos lo aceptan, nosotros también lo haremos. Si el presidente Trump ha negociado con Putin, que nos diga cuándo empieza la tregua. Estamos preparados y lo aceptaremos». Las relaciones entre el mandatario de Kiev y el líder republicano están en plena crisis.
El último desencuentro entre Washington y Kiev comenzó el viernes cuando Trump anunció el levantamiento de las sanciones a las exportaciones rusas de diésel. Este compromiso supone que Moscú inyectará este mes 300.000 toneladas de diésel a los mercados estadounidense y mundial.
En noviembre serán 500.000 toneladas y un millón en diciembre. Con esta medida, la Casa Blanca da un giro a la política de aislacionismo hacia Rusia mantenida desde que comenzó la invasión de Ucrania. De hecho, el Congreso aprobó en septiembre un ley para implantar sanciones contra Moscú y aranceles a sus clientes en las ventas de gas y petróleo.
Trump argumenta que facilitar el acceso del diésel ruso a los mercados reducirá los precios mundiales y nacionales del combustible, algo vital para el sector agrícola norteamericano.