Piden cárcel para una pareja que descuartizó a su hija en Holanda
La Justicia holandesa pidió ayer, miércoles, quince años de prisión y tratamiento psiquiátrico para la madre y el padrastro de una niña de cuatro años, presuntos autores de su muerte y descuartizamiento. La fiscalía decidió no pedir la cadena perpetua para los acusados al considerar que sufren transtornos psicológicos de los que deben ser tratados. Fuentes judiciales indicaron que, una vez que el caso ha quedado visto para sentencia, está será hecha pública el próximo día 17. El caso de Rowena Rikkers, conocida como «la niña de Nulde» porque su tronco fue hallado en la playa de ese nombre, conmocionó a toda Holanda en agosto del 2001 cuando distintas partes de su cuerpo fueron encontradas en diferentes partes del país. Cuatro meses después de ese hallazgo, en diciembre del 2001, la madre de la niña, Wanda Rikkers, de 26 años y entonces embarazada de su tercera hija, y su compañero sentimental, Mike Jansen, de 33, fueron detenidos como los principales sospechosos del crimen mientras estaban de vacaciones en la localidad española de Murcia. El Ministerio Fiscal sostiene que «la niña de Nulde» falleció cuando tenía cuatro años presuntamente a causa de los malos tratos propiciados por su padrastro, deportista de lucha que pesa 120 kilos. Asimismo, sostiene que la madre de la pequeña comparte la responsabilidad de los hechos por no haber hecho nada para proteger a su hija de la violencia a la que era sometida. La sordidez del caso, macabro desde sus inicios, se vio acentuada durante el juicio, donde salieron a relucir detalles como que la niña era encerrada en «una especie de caseta de perro» y que después de muerta y descuartizada, sus pedazos fueron congelados en el frigorífico de la casa antes de ser transportados y esparcidos por el país.