Aznar transmite a Bush la necesidad de «forjar los mayores acuerdos posibles» sobre Irak
La UE acuerda apoyar la ampliación de la misión de los inspectores
No se habla de plazos concretos, pero sí de más tiempo. Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE) alcanzaron ayer un acuerdo de base para
El hecho de que existan socios europeos que mantienen posiciones distantes sobre el conflicto de Irak convierte ya en una novedad esta decisión a Quince, que previamente tuvo que ser perfilada y concertada en una reunión de los cuatro países de la UE que en estos momentos disponen de asiento en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas: Francia y Gran Bretaña, en calidad de miembros permanentes, junto a Alemania y España, como temporales. El texto sobre el acuerdo difundido por la presidencia griega de la Unión subraya que «las autoridades iraquíes deben, de forma imperativa, suministrar a los inspectores sin demora información adicional y completa sobre las cuestiones planteadas por la comunidad internacional». A la vez, los Quince reafirman que la eliminación «efectiva y completa de las armas de destrucción masiva de Irak» sigue siendo su objetivo. Pero lo realmente trascendente de la decisión comunitaria es que la UE pide, con una sola voz, más tiempo para que los inspectores de la ONU puedan realizar su trabajo en Irak. ¿Pero cuánto más?. El jefe de la diplomacia francesa, el ministro Dominique de Villepin, manifestó que «lo importante es que no se haya puesto ningún plazo concreto» a los expertos, si bien la delegación británica pensaba ayer en un plazo «más de semanas que de meses». Para el representante de Alemania, Joschka Fischer, queda claro que Bagdad no tiene margen para nuevas «maniobras tácticas», si bien reiteró la necesidad de evitar una guerra contra este país. Por parte española, la ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, calificó la decisión de «enormemente positiva» porque, a su juicio, se ha llegado a la máxima concreción posible. «En lo que respecta al horizonte temporal [para los inspectores de la ONU], todo está basado en lo que sabemos ahora del informe Blix», dijo Palacio, quien también se mostró partidaria de agotar «hasta la extenuación» todos los cauces diplomáticos y políticos antes de recurrir a una acción bélica contra Irak, al tiempo que abogó por mantener la presión sobre el régimen de Sadam Husein por entender que es la vía que ha producido «algún efecto». Esta fue la idea que el presidente Aznar transmitió a George Bush, cuando éste le llamó para avanzarle en parte el contenido del discurso sobre el estado de la Unión que pronunciará este martes en el Congreso norteamericano y en el que puede desvelar cuál será la actitud de su administración una vez conocido el informe. La llamada fue una deferencia hacia su aliado que Aznar aprovechó para explicarle la posición común de Reino Unido, Francia, Alemania y España frente a la crisis de Bagdad. Aznar trasladó a Bush su convencimiento de que este acuerdo «es positivo». Según el presidente del Gobierno español, es necesario mantener la presión de «manera sólida y fuerte» sobre Bagdad, pero no lo es menos, y así se lo comunicó al presidente estadounidense, «continuar trabajando en el marco de las Naciones Unidas». El primer pleno del año en el Congreso debatirá el conflicto iraquí. El PSOE presentará una proposición no de ley para que todos los grupos parlamentarios expongan el próximo martes su postura respecto a la posición de España en un eventual ataque. La oposición no conseguirá con ello su exigencia de que Aznar comparezca en la Cámara Baja para hablar del asunto, pero lograrán al menos que se produzca el debate.