Diario de León

OPINIÓN Enrique Vázquez PREPARATIVOS DE UNA GUERRA

¿Una sola voz?

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La calidad de los reunidos y la circular previa con ideas de base al efecto distribuida por la presidencia griega de la Unión permitieron ayer que los quince aparecieran formalmente unidos en torno a la crisis en Iraq: pero la anhelada sola voz es, hoy, una amable ficción destinada a no agravar las diferencias. Reino Unido, Francia (miembros permanentes del Consejo y con derecho a veto) Alemania y España (miembros temporales) debían decir algo en común y consensuado en las horas que precedían a la presentación en Nueva York del informe de los inspectores del desarme. Ayudaban la presidencia semestral (Grecia), la próxima (Italia) y el alto representante de la UE para política exterior y de seguridad, Javier Solana. Hasta un aficionado habría podido aportar los criterios básicos: a) la culpa es de Saddam y, por tanto, la solución está en sus manos si se desarma ya; b) se estima el trabajo de los inspectores y se apoya una prórroga de su misión; Iraq tiene aún una última posibilidad de resolver la crisis pacíficamente; el conflicto debe seguir encuadrado en el seno del Consejo, cuyo papel clave en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales de Seguridad debe ser respetado; no se aboga por una segunda resolución ni se menciona a los Estados Unidos. Las generalidades dejan entrever, desde luego, los matices: hasta los tiempos verbales los indican. No es lo mismo decir que «el tiempo se está acabando» que «el tiempo se ha acabado» (Jack Straw), ni interpretar que la prórroga de un mes a los inspectores de la misión de la ONU (auspiciada desde el domingo por Tony Blair) es un donativo gratuito a las esperanzas de paz y no una facilidad logística del ejército norteamericano, que lo necesita todavía. Siempre en la línea sobreentendida también se puede valorar la declaración por lo que no dice: no hay ninguna alusión, por ejemplo, a pretendidos vínculos de Bagdad con el terrorismo islamista, argumento desprestigiado que, sorprendentemente, resucitó Colin Powell en su duro discurso en el Foro de Davos. La UE también se abstiene de ahondar en toda polémica con Washington. Resumen: la UE ha salido del atasco con oficio y ateniéndose al pie de la letra a la fórmula que se enseña en la escuela diplomática conocida como el mínimo común denominador. Pero con un mensaje que, para los británicos en particular, es notable: todo para el Consejo, viva el Consejo... vuelta al Consejo. Continuará el miércoles...

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