La UE apuesta por evaluar un segundo informe de Blix en febrero
La Unión Europea se daba este martes por satisfecha con la posición común adoptada la víspera sobre Irak, y no incorporaba nuevos elementos al debate, como quedó de manifiesto durante la segunda jornada del Consejo de ministros de Asuntos Exteriores, que tuvo lugar en la capital comunitaria. «Lo más importante de la declaración que formulamos es que se haya producido», decía la ministra española de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, confirmando el valor de la posición común por encima de otro género de ambiciones. La ministra consideraba que el texto de esa declaración es mucho más enérgico que lo que «hace apenas unos días hubiéramos considerado posible». La división de hecho existente entre los socios de la UE sobre una materia de extrema gravedad, esta de la crisis iraquí, no le parecía a la ministra materia relevante, a la hora de enjuiciar las consecuencias de estas disensiones en el futuro de la PESC (Política Exterior y de Seguridad Común). Consenso internacional «El asunto -decía Ana Palacio- desborda con creces el ámbito doméstico de la UE. La preocupación del Consejo no está centrada en las implicaciones para la PESC de la crisis actual, sino en la búsqueda de un consenso internacional, como el que permitió sacar adelante la resolución 1441 del Consejo de Seguridad. La presidencia griega de la UE, por su parte, recalcaba la demanda europea de que se debe dar a los inspectores de las Naciones Unidas el tiempo que juzguen necesario para realizar su labor. Durante su visita a Bruselas, el jefe de los inspectores, Hans Blix, dejó abierta la posibilidad de presentar al Consejo de Seguridad un segundo informe sobre sus trabajos en Irak a lo largo del mes de febrero. «Desde luego, la historia no se acaba el 27 de enero» dijo el pasado día 16, en un intento por desdramatizar la fecha en la que estaba prevista la presentación de sus conclusiones sobre el desarme iraquí al Consejo de Seguridad. Por otra parte, y también en Bruselas, tuvo lugar una reunión de los jefes de los Estados Mayores de la UE para preparar la operación que va a llevar a las fuerzas de la Europa comunitaria a sustituir a la OTAN en Macedonia, el próximo mes de marzo.