Aznar comparece ante el Congreso a defender que sólo la fuerza puede impedir la confrontación militar con Sadam
La oposición dejará solo al Gobierno en su apoyo a EE.UU. en la guerra
La oposición confía en que la comparecencia de José María Aznar este miércoles en el Congreso permita visualizar la soledad con la qu

Soldados iraquíes marchan en formación durante una sesión de entrenamiento militar
El Gabinete de José María Aznar es consciente de que se enfrenta a un estado de opinión en la sociedad española muy adverso y totalmente opuesto a la guerra, por lo que se propone evitar cualquier referencia a una ofensiva bélica, al menos, por ahora. La oposición tendrá un ojo puesto en el debate y el otro en la manifestación del 15 de febrero, en la que la mayoría de partidos tiene previsto participar con sus líderes al frente, caso de José Luis Rodríguez Zapatero y de Gaspar Llamazares. PSOE e IU no sólo apoyan, sino que también forman parte de la plataforma de partidos, sindicatos y grupos pacifistas que convocarán el día 11 la protesta y que negocian el lema y el manifiesto que leerán a su término. De momento, el PSOE ya ha anunciado que promoverá que los ciudadanos y las instituciones públicas coloquen en sus balcones banderas blancas por la paz. Desde el principio de la crisis, Aznar ha demostrado que es capaz de «asumir su responsabilidad» al tomar la decisión de secundar las posiciones de George Bush en el conflicto para forzar a Irak a cumplir con las resoluciones de Naciones Unidas. Sólo cuando el rechazo de una amplia mayoría de españoles se ha puesto de manifiesto en todos los ámbitos de la sociedad, el Ejecutivo ha decidido desarrollar una estrategia destinada a buscar apoyos. Aznar no mencionará la posibilidad de una ofensiva militar y centrará su intervención en la reiterada desobediencia de Sadam Husein a las resoluciones de la ONU.