Corea del Norte amenaza con represalias «sin piedad» si es atacada

Dos soldados de las dos Coreas en la frontera entre ambos países
Corea del Norte amenazó ayer jueves con responder con «represalias sin piedad» a cualquier bombardeo estadounidense contra su complejo nuclear de Yongbyon, recientemente reactivado. Mientras, los Gobiernos de Corea del Sur y Japón han expresado su «inquietud» por los últimos acontecimientos y han pedido a Pyongyang que detenga su programa nuclear. «Cualquier bombardeo estadounidense contra nuestras instalaciones nucleares reservadas a fines pacíficos provocará una guerra abierta», advirtió el diario del partido en el poder, el ''Rodong Sinmun''. «Responderemos a los ataques preventivos estadounidenses con represalias sin piedad y a la guerra con la guerra», subraya el diario oficial. Pyongyang justificó el relanzamiento de las instalaciones para, según el Ministerio de Asuntos Exteriores, producir electricidad. «La República Democrática Popular de Corea (RDPC, nombre oficial de Corea del Norte) vuelve a poner en servicio a un ritmo normal sus instalaciones nucleares para la producción de electricidad», declaró un portavoz del Ministerio, citado por la agencia oficial KCNA. Pyongyang «ya ha declarado solemnemente que sus actividades nucleares estarán limitadas a una utilización pacífica», añadió el representante norcoreano. Desde Seúl, el Gobierno surcoreano se ha mostrado «profundamente preocupado» por la reactivación de una central nuclear norcoreana. «Vigilamos la situación muy de cerca y estamos profundamente preocupados», indicó un responsable de Exteriores surcoreano. Un responsable gubernamental surcoreano consideró que Pyongyang ha hecho el anuncio para robar protagonismo al secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, en su alegato contra Irak ante la ONU. Captar la atención En este sentido, predijo otras medidas de Corea del Norte para atraer la atención de Estados Unidos sobre las exigencias del régimen comunista que pide un pacto de no agresión y otras concesiones para poner fin a cuatro meses de crisis por la reanudación de su programa nuclear. «Podrían comenzar muy pronto a probar mísiles, algo que inquieta también a los japoneses», añadió. Corea del Norte provocó una crisis al disparar un misil balístico sobre Japón en agosto de 1998, tras lo que decretó una moratoria de sus ensayos, aunque dio a entender que podría revisar su decisión si cambiaba EE.UU.