El Papa envía un representante a Bagdad para evitar la guerra
En un paso más de la ofensiva diplomática del Vaticano para evitar la guerra en Irak, Juan Pablo II ha decidido enviar hoy a Bagdad al cardenal francés Roger Etchegaray con un mensaje para el líder iraquí, Sadam Husein, que contribuya a calmar la situación. El portavoz de la Santa Sede, Joaquín Navarro Valls, señaló que la finalidad de la misión pontificia es la de «demostrar a todos la preocupación del Santo Padre en favor de la paz», por la que hoy volvió a clamar durante el rezo dominical del Angelus. El cardenal Etchegaray, enviado especial para los casos más difíciles, como la ocupación de la Basílica de la Natividad de Belén, entregará a Sadam Husein una carta personal del Papa. Navarro precisó que se invitará a las autoridades iraquíes «a hacer una seria reflexión sobre el deber de una efectiva cooperación, basada en la justicia y el derecho internacional, con vistas a asegurar a aquella población el bien supremo de la paz».