Powell no está satisfecho y regresa a Washington para estudiar la estrategia
El secretario de Estado de EE.UU., Colin Powell, dijo ayer que no está satisfecho con el nivel de cooperación de Irak y regresará a Washington para examinar cuáles serán los próximos pasos que dará la Casa Blanca. Powell hizo esa declaración a la prensa tras la reunión del Consejo de Seguridad en la que los jefes de los inspectores de la ONU en Irak informaron de que ha habido avances en la cooperación iraquí. El jefe de la diplomacia norteamericana comentó que no creía que los inspectores hayan desmontado las sospechas que él vertió en el Consejo de Seguridad hace una semana y dijo que se trataba de análisis diferentes. EE.UU. afirmó que lo que el mundo necesita en este momento «no son más inspecciones» sino que Irak «cumpla inmediata, activa, plena e incondicionalmente» con la resolución 1441 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Powell reconoció ante el Consejo que el acceso de los inspectores a las instalaciones militares y civiles iraquíes en busca de los presuntos arsenales de armas químicas y biológicas «ha mejorado», pero indicó que esta tendencia no es suficiente ni sustancial. «Hasta el día de hoy no hemos visto el nivel de cooperación que esperábamos», dijo el secretario de Estado norteamericano, quien subrayó que «no se puede permitir que el Gobierno de Irak prolongue el proceso de las inspecciones de manera indefinida». Desarme, ya Powell reiteró que la resolución 1441, aprobada el 8 de noviembre, «no es sobre las inspecciones, sino sobre el desarme de Irak», y acusó al Gobierno de Bagdad de «estar jugando» y de «tender trampas» a la comunidad internacional para evitar sus obligaciones. Así se refirió al decreto aprobado por el Parlamento de Irak, previamente firmado por el líder iraquí, para prohibir en el país la producción y almacenamiento de armas de destrucción masiva. Powell preguntó si «alguien a estas alturas puede creer que un decreto aprobado por Sadam Husein justo el día en que nos sentamos aquí para hablar de este problema, va a algún sitio». Por lo tanto, añadió, «por muy reticentes que podamos ser», el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tendrá que considerar «en un futuro muy próximo que ha llegado el momento de tener en cuenta las serias consecuencias previstas en la resolución 1441».