La Casa Blanca plantea fechas límite para que Sadam cumpla con el desarme y se cree autorizada ya a usar la fuerza LA CRISIS DE IRAK: CAMINO DE LA GUERRA
EE.UU. busca un nuevo texto para convencer al Consejo de Seguridad
La Casa Blanca se prepara para presentar en los próximos días al Consejo de Seguridad de N
El pasado viernes no fue un buen día para Bush. El esperado informe de los inspectores de armas sólo sirvió para fortalecer la posición de Francia, Rusia y China en favor de esperar más antes de declarar la guerra, los tres países que, junto con EE.UU. y Reino Unido, constituyen los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad y tienen poder de veto sobre cualquier resolución que se presente. Según declaró anteayer la asesora de Seguridad, Condoleeza Rice, estadounidenses y británicos se hallan aún sopesando los términos de la segunda resolución y volvió a decir lo que ya se ha oído innumerables veces: que a Sadam Husein le quedan semanas, no meses, antes de enfrentarse a «serias consecuencias». La Casa Blanca ya ha rechazado la propuesta de Francia de esperar un mes y ver el avance de las inspeccions antes de determinar qué hacer con el régimen de Sadam Hussein. Las manifestaciones multitudinarias que se celebraron este fin de semana en Europa y Estados Unidos contra la posible guerra en Irak no parecen haber hecho la menor mella en el ardor guerrero de Bush y sus adláteres. «La gente tiene derecho a expresar sus opiniones», se limitó a decir Rice cuando se le preguntó por las manifestaciones, para luego dar rienda suelta a los mismos argumentos en favor de la guerra que ya se han escuchado por parte de otros miembros de la Administración. La Casa Blanca no se da por vencida en su intento de lograr el respaldo de los demás miembros de la ONU. Según fuentes del Gobierno, los funcionarios estadounidenses presentarán una propuesta de resolución con términos lo suficientemente abiertos para que Francia y Rusia no se opongan y aún así permita a la Casa Blanca decir que cuenta con el apoyo de la comunidad internacional. El nuevo texto plantearía una serie de fechas límite para que Irak cumpla con varios requerimientos específicos de desarme, sin que se mencione el uso de la fuerza, ya que Washington considera que ya está autorizado a ejercerla desde la resolución anterior. De esta forma, dicen en la Casa Blanca, el probable incumplimiento de Irak de cualquiera de estos plazos le serviría de argumento para iniciar la ofensiva militar. El borrador de esta nueva propuesta bien podría estar circulando entre los pasillos de la ONU entre mañana y pasado. En caso de no lograr una aceptación rápida a su documento, Washington ha dejado claro una vez más que podría declarar la guerra, que ya parece estar preparada para iniciar en marzo, con o sin el apoyo de la comunidad internacional. Hoy martes, el Consejo celebrará una nueva reunión sobre Irak, pero esta vez será para que los demás países miembros de Naciones Unidas expresen sus opininiones.