El documento une lo principal de la posición europea y tiene una mención especial del conflicto de Palestina
Los Quince acuerdan que la guerra sería el «último recurso»
Los jefes de Estado y de Gobierno de los quince países de la Unión Europea (UE) lograron ayer noche consensuar un documento que refleja
El objetivo de la UE, recoge el texto, sigue siendo para Irak un desarme «completo y efectivo». Reconoce que la «guerra no es inevitable. La fuerza podría ser utilizada únicamente como último recurso», señala, aunque «corresponde al régimen iraquí acabar con esta crisis cumpliendo las peticiones del Consejo de Seguridad. Únicamente el régimen iraquí será responsable de las consecuencias si continua desafiando a la comunidad internacional», añade el documento. Asimismo, reitera su apoyo completo a la continuación del trabajo de los inspectores. Sin embargo, «las inspecciones no pueden continuar indefinidamente en ausencia de una cooperación total iraquí. Ello implica la entrega de toda información adicional y específica sobre los asuntos que han sido planteados en los informes de los inspectores», añade. El texto reconoce, además, que «la unidad y la firmeza de la comunidad internacional expresada en la unánime adopción de la resolución 1441» y la presión de una amenaza militar ha sido esencial para obtener la vuelta d elos inspectores. Por otra parte, subraya el compromiso de los Quince para trabajar en el futuro con los países árabes para «animarles por separado y conjuntamente» a que indiquen a Sadam husein el «peligro extremo» de calcular mal la situación. «La unidad de la comunidad internacional es vital en el manejo de estos problemas», recoge el texto, a la que vez que indica que los líderes de la Unión están firmemente comprometidos a trabajar con sus socios, especialmente con Estados Unidos para el desarme de Irak, la paz y la estabilidad de la región». Mención a Oriente Medio El docuemento de los Quince también incluye una mención al conflicto de Oriente Medio y el texto aprobado ayer subraya la necesidad de que el terror y la violencia deben acabar, así como la continuación de los asentamientos judíos y deben acelerarse las reformas establecidas. En este sentido, el anuncio de Yaser Arafat de que nombrará un primer ministro fue recogida por los Quince como una iniciativa que va «en la buena dirección». Este documento tiene la virtud de unir lo principal de la posición europea y limar las divergencias.