La Plataforma de Cultura contra la Guerra inicia la recogida de más de 10 millones de firmas contra el conflicto
Miles de estudiantes se manifiestan contra una intervención armada en Irak
Miles de estudiantes salieron ayer miércoles a las calles de las ciudades españolas para manifestarse contra una intervención armada
La manifestación más numerosa tuvo lugar en Madrid, donde se concentraron 3.000 personas, según fuentes policiales, y 30.000, según los organizadores. La marcha partió a mediodía de la glorieta de Atocha y terminó en la Puerta del Sol. En medio de un ambiente festivo, los participantes, que portaban banderas republicanas e iraquíes, carteles de «Nunca Máis» y pancartas con lemas contra EEUU y el Gobierno español, corearon gritos como «Aznar y Solana, basura americana», «Esta guerra no es humanitaria, es imperialista» o «Presupuestos militares para gastos escolares». Junto a los dirigentes de los sindicatos y organizaciones de estudiantes se encontraba el coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares. Ya en la Puerta del Sol, la marcha se encontró con la mesa de la Plataforma de la Cultura contra la Guerra, a donde había acudido a estampar su firma el portavoz socialista en el Congreso de los Diputados, Jesús Caldera, la candidata a la alcaldía madrileña Trinidad Jiménez, o el secretario general del PCE, Francisco Frutos. La manifestación coincidió en Sol con el concierto organizado por la Plataforma y en el que intervinieron Javier Gurruchaga -ataviado de traje de campaña-, Javier Álvarez, Cómplices o la Vargas Blues Band. Al escenario subieron el actor Javier Bardem que leyó dos poemas de César Vallejo y la portavoz del Sindicato de Estudiantes, Miriam Municio, que reclamó la convocatoria de una huelga general contra la guerra. Hasta las mesas habilitadas para recoger firmas se acercaron, entre otros, los actores Pilar Bardem, Leonor Wratling y Juan Diego Boto, el director Moncho Armendariz y la escritora Lucía Echebarría. En Barcelona En Barcelona, unos 10.000 estudiantes, según los organizadores, y 5.000, según la policía, participaron en la manifestación salió de la plaza de la Universidad y concluyó ante la Delegación del Gobierno, donde fue leído un comunicado por el secretario general del Sindicato de Estudiantes, calificó a José María de Aznar de «mayordomo de Bush». El resto de protestas tuvieron un seguimiento desigual, incluso algunas escaso, por lo que quedaron en meras concentraciones en los paraninfos, donde fueron leídos comunicados.