EL MUNDO SE PREPARA PARA LA GUERRA
Bush y Blair planifican una guerra de 72 horas
El aumento de la presión política y social en el Reino Unido en contra de un conflicto armado contra Irak, es una señal inequívoca de que los políticos están a punto de dejar de hablar para que en su lugar las
El objetivo es el asalto al aeropuerto de Bagdad, una operación calificada como de «alto riesgo». La toma del Sadam International Airport será parte de una ofensiva blitzkrieg ideada por la dirección militar aliada cuyo objetivo militar es el de ocupar la capital iraquí en 72 horas una vez se dispare el primer tiro. La operación estará en manos de la 16 Brigada Paracaidista, que apoyará a los soldados norteamericanos de las 101 y 82 Divisiones Aerotransportadas. El asalto ha sido basado en las operaciones que los dos aliados realizaron durante la Segunda Guerra Mundial en la Europa ocupada por el ejército nazi alemán. Tendrá lugar a las pocas horas de que el presidente norteamericano George W Bush ordene a la dirección militar norteamericana atacar Irak, quizás esta misma semana. Tanto la 16 Brigada como la 3 Brigada están plenamente representadas en el Golfo y la 7 Brigada, compuesta por carros de combate, estará disponible a su plena capacidad en las próximas horas. La guerra comenzará con el lanzamiento de «olas» de misiles crucero, seguido por bombardeo aéreo de los centros militares iraquíes. «Los 25.000 soldados de infantería estadounidenses partirán hacia Irak desde Kuwait, mientras que la 3 británica y la 1 Fuerza Expedicionaria de Marines americanos asaltarán Basra, la segunda ciudad más importante de Irak», explica The Sunday Telegraph. La toma del aeropuerto internacional de Bagdad se producirá tras un ataque aéreo de sus defensas militares. Tras ellos, los paracaidistas británicos y americanos saltarán sobre el lugar desde una altura de tan solo 83 metros. Sin embargo la operación se podría ver afectada tras descubrirse que Irak ha construido en secreto un nuevo arma mortífera, un pequeño avión sin piloto que puede fumigar productos químicos y bacteriológicos sobre las tropas aliadas. La información según el dominical se encontraba «sepultada» en el último informe de los inspectores de la ONU, de 173 páginas, que fue desclasificado el viernes. Otros medios de comunicación británicos ponían en entredicho la efectividad del material militar del Ejército británico desplegado en el Golfo, de tal manera que un alto cargo del Ministerio de Defensa, Adam Ingram, salió al paso indicando: «Se ha dispuesto dinero y recursos y hemos juntado una fuerza militar formidable, bien equipada y lista para entrar en combate.» El primer ministro británico, Tony Blair, en su nuevo papel evangelizador, se ha dispuesto ganar el apoyo del mundo occidental a la bravuconada compartida con Estados Unidos de atacar Irak, descuidando si embargo los cada vez mayores y más sonoros gritos de discordia dentro de su país, de su partido y de su propio Gobierno. A la ola de manifestaciones que han recorrido las ciudades inglesas en contra de la guerra, ayer se unía el anuncio de la primera dimisión dentro del Gobierno, el parlamentario por Lougborough, Andy Reed, que dimitía de su cargo como ayudante parlamentario de la ministra de medioambiente, Margaret Beckett. Se cree que otros cuatro parlamentarios que trabajan como secretarios y asistentes de ministros también han mostrado su intención de presentar su dimisión si el Reino Unido ataca Irak sin el apoyo de la ONU. Además más de 200 parlamentarios se revelarían en contra de Blair. Junto a esto nuevas encuestas demuestran que tan sólo el 15 por ciento de los británicos apoya un ataque a Irak sin una nueva resolución a favor de la ONU. Periódicos a favor de la guerra como ''News of The World'' informaban sin embargo que el 65% de los británicos apoyan un acción militar contra Irak.