OPINIÓN Enrique Vázquez
«Las dos votaciones»
Todo indica que, esta vez sí, el tiempo se agota y que, en ausencia de arreglo en el Consejo de Seguridad, los Estados Unidos lanzarán un ataque militar en Iraq en los próximos días: el presidente Bush ha sopesado las dos votaciones y tal vez conoce ya la fecha y la hora de la invasión. ¿Dos votaciones? Es incluso probable que la famosa y nonata segunda resolución no sea siguiera sometida a un voto: ayer parecía confirmarlo la ministra española de Exteriores (Madrid copatrocina el texto) y Tony Blair hacía saber al líder conservador británico Iain Duncan Smith que la aprobación de una segunda resolución es más improbable que nunca. Esta es la primera que, sin llevarse a cabo, sirve para contar: es seguro que si sus mentores no la someten a un voto es porque no tienen los nueve síes que necesitan: si dispusieran de ellos sí intentarían sacarla adelante porque obtendrían lo que la señora Ana Palacio llamó «mayoría moral» y endosarían a Francia y/o Rusia la responsabilidad de abortarla con su veto. De modo que no votar es una manera indirecta de hacerlo. Pero al presidente Bush, al que se describe como irritado ante tanta oposición internacional, le interesa sobre todo otra votación: la que le dan los sondeos internos de su propia opinión. La encuesta del «New York Times» del domingo pasado mostró un incremento de los ciudadanos que respaldan una acción militar incluso sin aval de la ONU: 55 por ciento la favorecen contra un 41 por ciento que la desaprueban. Hay matices de peso en el sondeo, como que todavía un 52 por ciento preferirían dar más tiempo a los inspectores y que si el 50 por ciento estiman que se requiere un ataque inmediato, un 41 por ciento cree que se puede aplicar a Iraq una estrategia de contención (vigente). Bush gana, pues, apuradamente... pero gana. También es importante, aunque tangencial, saber que la primera preocupación de la calle no es Iraq, sino la crisis económica. Hay que añadir que se da por descontado que cuando se produzca el ataque, se dará el consabido cierre de filas tras la bandera y subirá mucho el apoyo antes de bajar en las semanas sucesivas. Pero, hoy por hoy, puede decir que, por los pelos, dispone de mayoría: USA no es el Reino Unido y si Blair aún requerirá autorización al parlamento, Bush dispone de tal permiso desde hace meses. Y también por amplia mayoría...