Las autoridades de Tejas aplicaron finalmente la pena capital que había sido aplazada hace cinco meses
Ejecutado en EE. UU. un enfermo mental al denegarle la clemencia
Las autoridades de Tejas hicieron el miércoles caso omiso de ruegos de clemencia y ejecutaron a un asesino cuyos abogados afirmaban que era un
Colburn fue declarado culpable de asesinar a puñaladas a una mujer, a la que intentó violar, en 1994. «Nada de esto tuvo que haber pasado y ahora que muero no queda nada más de qué preocuparse», dijo poco antes de que se le administrara una combinación mortal de sustancias por vía endovenosa. «Sé que fue un error y no hay nadie más a quien culpar que a mí», agregó mientras era atado a una camilla. Sus abogados habían afirmado que en el momento del crimen Colburn, a quien se le diagnosticó esquizofrenia paranoide cuando tenía 18 años, no tenía conciencia de sus acciones. Pero en su declaración, poco antes de morir, Colburn señaló que «no tiene ninguna importancia» si sabía distinguir entre el bien y el mal. «Quisiera que todos se olviden de esta estupidez. Todo el mundo tiene problemas y yo ya no seré parte del problema. Ya no tengo que preocuparme», señaló. Pese a que Colburn confesó ser el asesino de la mujer, sus abogados señalaban que era brutal ejecutar a un esquizofrénico paranoide. Sin embargo, los fiscales señalaron que Colburn tenía antecedentes criminales y que había salido de la cárcel bajo palabra cuando cometió el asesinato. El Tribunal Supremo de EE. UU. decidió el año pasado que la ejecución de enfermos mentales era inconstitucional, pero señaló que los estados podían determinar si el problema era un factor mitigante del delito. La ejecución de Colburn, quien estuvo en instituciones para enfermos mentales en dos ocasiones y varias veces en la cárcel por robo, asalto y piromanía, debería haberse llevado a cabo el 6 de noviembre del año pasado, pero el ajusticiamiento fue aplazado un minuto antes de que entrara en la cámara de la muerte.