Cinco mil personas se han quedado sin casa por las demoliciones de edificios en territorios ocupados
Los soldados israelíes matan a siete palestinos en Cisjordania y Gaza
Quizá porque el avance de las tropas aliadas en Irak es cada vez más claro, los israelíes consideran que el compromiso de contención que dieron
Una mujer besa el cadáver de su hijo de catorce años
Durante la madrugada de ayer, jueves, una cuarentena de tanques y varios helicópteros entraron en el campo de refugiados de Rafah, situado en la franja de Gaza y junto a Egipto, y mataron a cuatro palestinos. Los soldados también demolieron varias casas que, según el Ejército, los militantes utilizaban para disparar desde ellas. La entrada de las tropas encontró alguna resistencia. Un militante que hizo frente a los soldados fue abatido. Los otros tres muertos, civiles desarmados según los palestinos, fueron alcanzados por un misil que disparó un helicóptero Apache. Siete palestinos resultaron heridos. Los militares dicen que todos eran «terroristas». El último muerto fue un joven de 26 años que resultó muerto por disparos israelíes en una zona próxima al campo de refugiados de Yebalia. La víctima mortal y el herido son dos agricultores que trabajaban la tierra cuando los soldados israelíes les dispararon. Los soldados también buscaron túneles que los palestinos utilizan para hacer contrabando desde Egipto, pero no encontraron ninguno. Cuatro soldados fueron heridos cuando explotó una bomba bajo un tanque. La acción se la atribuyó Hamás, que dijo que era «un regalo para el pueblo iraquí». La demolición de casas se produce a diario y, según la Cruz Roja, alrededor de 5.000 palestinos se han quedado sin hogar en los últimos meses. Israel afirma que de esa manera aborta atentados suicidas. La medida ha sido condenada por todas las instituciones internacionales pero Israel hace caso omiso. En Qalquiliya, en Cisjordania, las tropas dieron muerte a un palestino de 14 años que había abierto la puerta de su casa para ver a los soldados, dijeron varios testigos. El Ejército respondió que la víctima fue abatida mientras huía sin detenerse como le ordenaban las tropas. En Naplusa, también en Cisjordania, los soldados mataron a un militante de Hamás de 28 años que se había ocultado con su esposa y sus hijos en casa de un familiar. En Tulkarm, más de un millar de palestinos mayores de 14 años, que fueron detenidos el miércoles, continuaban siendo interrogados el jueves por los soldados, que también registraban las casas de esta ciudad. El Ejército demolió en Tulkarm la casa familiar de un suicida que cometió un atentado en Netanya hace dos años.