El plazo para constituir el Ejecutivo expira hoy, último día en el que puede ser ratificado por el Parlamento
Europa y EE. UU. presionan a Arafat para aceptar el Gobierno de Mazen
Yaser Arafat tuvo que soportar ayer, martes, una presión muy intensa de la Unión Europea y de Estados Unidos para que ceda ante Mahumud

Arafat mantiene su posición pese a las presiones occidentales
Miguel Ángel Moratinos le llamó dos veces. En la primera, Arafat, visiblemente molesto por la insistencia de su interlocutor, colgó el teléfono al representante de la UE. Aunque el mensaje de todos los conferenciantes era el mismo: Arafat tiene que ceder a las exigencias de Abu Mazen y darle completa libertad. Moratinos incluso comunicó a Arafat que la Unión no aceptará a ningún primer ministro que no sea Abu Mazen, el candidato favorito de Israel. El primer ministro ha amenazado con renunciar al cargo repetidamente en los últimos días. La Administración norteamericana le ha pedido que no arroje la toalla. El punto de discrepancia entre los dos pesos pesados palestinos es el nombramiento de Muhammad Dahlan. Abu Mazen desea que Dahlan se haga cargo de la seguridad, una propuesta que es inaceptable para Arafat. No es éste un punto trivial puesto que lo que está en juego sobre la mesa es nada más y nada menos lo que vaya a ocurrir con las distintas milicias, y por lo tanto con la intifada. Abu Mazen es partidario de desmantelar las milicias ya que considera necesario «desmilitarizar» la intifada. Y también es partidario de iniciar la operación con el desmantelamiento de las milicias de Fatah, las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa. Por el contrario, Arafat y una parte numerosa del aparato político palestino piensan que las milicias no deben desmantelarse por el momento. Eso sí, no rechazan que se queden inactivas durante algún tiempo para dar una oportunidad a las negociaciones. El sector que encabeza Arafat desconfía profundamente de Israel, y mucho más de Ariel Sharon. El presidente palestino cree que los israelíes sólo desean ganar tiempo y, si es posible, destruir a las milicias sin ofrecer ninguna contrapartida. Si Abu Mazen consigue formar Gobierno y desmantela a las milicias, los palestinos no tendrán nada que negociar y volverán a quedar apresados en la trampa israelí. Este razonamiento de Arafat cuenta con muchos seguidores. El presidente palestino oculta además una baza que pone nervioso a Abu Mazen. En el caso de que la crisis estalle y la presión internacional se haga más intensa, siempre puede convocar elecciones y nadie duda de su victoria en las urnas. Estamos pues en un callejón sin salida. Porque si la crisis no está resuelta hoy, Washington no presentará su iniciativa de paz y la situación continuará como hasta ahora. Tres heridos en Jericó Al menos tres personas resultaron ayer heridas cuando un palestino abrió fuego en un tribunal de Jericó (Cisjordania) por una venganza familiar, según informaron fuentes palestinas. Un individuo identificado como Makram Abú Jamila, de 22 años de edad, irrumpió en el tribunal en pleno juicio contra Al Maghrabi, sospechoso del asesinato de uno de sus familiares. Tras lanzar una granada lacrimógena, abrió fuego contra el acusado, que resultó levemente herido, así como los dos guardias que le flanqueaban. Tras una persecución por las calles de la ciudad, tanto Jamila como sus cómplices fueron arrestados.