Los resultados de la búsqueda en lugares sospechosos de albergar armamento han sido decepcionantes
Los expertos de EE.UU. admiten no haber encontrado pruebas de que Sadam Husein tuviese armas de dstrucción masiva
El equipo de expertos en armas de destrucción masiva enviado por EE.UU. a Irak está frustrado ante la falta de sólidos hallazgos y espera dar por
Varios iraquíes analizan la documentación de unos restos humanos hallados en una fosa común de Irak
La llamada Fuerza Especial de Explotación 75, compuesta por biólogos, químicos, ingenieros nucleares, expertos en tratados de armas, está a punto de tirar la toalla y marcharse de Irak, al no conseguir demostrar uno de los mayores objetivos de la guerra, según el periódico. De momento, los organizadores están desviando a los expertos a otro tipo de tareas, por falta de trabajo. Si el depuesto régimen de Sadam Huseín tenía intención de utilizar armas de destrucción masiva «debía haber algo (...) y nosotros no lo hemos encontrado», dijo el coronel del Ejercito estadounidense Richard McPhee, quien dará por concluida el próximo mes la misión de este equipo. En las últimas semanas y desde la caída del régimen de Sadam Huseín, los expertos han comprobado que en algunos casos era errónea la información sobre lugares identificados por Washington como sospechosos o que habían sido saqueados, quemados o ambos. Cuando empezó la guerra, el Mando Central de las tropas estadounidenses tenía una lista con los 19 lugares más sospechosos de albergar armas de destrucción masiva. Otra señalaba 68 lugares que podían aportar pistas, pero tras examinar 45, los expertos no encontraron lo que buscaban. El subsecretario de Defensa estadounidense, Stephen A. Cambone, dijo el pasado miércoles que las fuerzas estadounidenses han inspeccionado 70 de las alrededor de 600 potenciales instalaciones de armamento señaladas por los servicios secretos antes de la guerra en Irak. Sin embargo, en la línea de frente de la investigación, la atención está puesta en un pequeño número de lugares prioritarios y los resultados son uniformemente decepcionantes, según los que participan en la misión. Los investigadores han peinado laboratorios, plantas de fabricación de municiones, búnkers y destilerías, panaderías y fábricas de vacunas, archivos y agujeros en el suelo, señala The Washington Post. El periódico anuncia que con la partida de este equipo, la investigación continuará con otro llamado Grupo de Investigación Irak, que según la Administración del presidente George W. Bush será mayor. Pero lo cierto es que los organizadores están reduciendo el número de expertos en armas por falta de trabajo y añadiendo otro tipo de técnicos para otras misiones, señala el diario. «Mi unidad no ha encontrado armas químicas», dijo McPhee, quien se lamentó: «tengo 47 años, he pasado mi cumpleaños en uno de los palacios de Sadam Huseín a la orilla de un lago en el centro de Bagdad. Es surrealista. Todo esto es surrealista». Reestructuración El Gobierno de Estados Unidos confirmó ayer el regreso a Washington de una de sus más altas funcionarias en Irak, en lo que parece ser el comienzo de una amplia reestructuración de su administración interina en el país árabe. La ex embajadora de EE.UU. en Yemen, Barbara Bodine, quien desarrollaba las funciones de alcalde de Bagdad, regresará a Washington de modo inmediato. Según el periódico The Washington Post, el regreso de Bodine a Estados Unidos es el comienzo de una profunda reestructuración en la administración interina en Irak, que se ha visto plagada de problemas desde que comenzó a funcionar tras la caída del régimen de Sadam.