Arabia Saudí detiene en su territorio a 4 miembros de la red de Bin Laden, encargados de extender el terror
Bush localiza en Irán, país del «eje del mal», al nuevo jefe militar de Al Qaida
Saif Adel, un ciudadano egipcio que está oculto en Irán, ha asumido el papel de jefe militar de la banda Al Qaida. Es, según Estados Unid

Una nueva generación de terroristas habría asumido el mando y estaría dirigiendo las operaciones desde Irán y desde algún lugar de la frontera entre Afganistán y Pakistán. Esta información coincide con los datos que manejan los servicios secretos alemanes, que al igual que el FBI, han advertido del riesgo de nuevos atentados de Al Qaida en África y Asia. La organización tiene todavía recursos financieros para operar en varias partes del mundo. Mientras, las autoridades saudíes detuvieron a cuatro miembros de la red terrorista Al Qaida ligados a los atentados del pasado lunes en Riad, según anunció ayer el ministro saudí del Interior, el príncipe Nayef ben Abdel Aziz. Los cuatro detenidos «son miembros de Al Qaida, y todo lo confirma», declaró el ministro durante una rueda de prensa. «Están relacionados con la operación (...), pero no tenemos pruebas de que hayan participado en esta», añadió el ministro, refiriéndose a los tres atentados que causaron 34 muertos el pasado 12 de mayo en Riad, entre ellos ocho estadounidenses y nueve kamikazes. Estos atentados, sin precedentes, fueron atribuidos tanto por Riad como por Washington a la red terrorista Al Qaida de Osama Bin Laden. Pese al integrismo terrorista, el rey Fahd de Arabia Saudí insistió en que las reformas políticas, administrativas y sociales continuarán, pese a la amenaza terrorista contra el país, el más influyente en la zona y el mayor productor y exportador de petróleo del mundo. El monarca también reafirmó ayer que actuará para erradicar el terrorismo y no tolerará la presencia en el reino de «ideologías desviadas que animen a la violencia». «Quiero confirmar que continuaremos con nuestras reformas políticas y administrativas y trabajaremos para revisar nuestros sistemas y regulaciones», aseguró el monarca en un comunicado.