Un camionero, tercer muerto en el ataque a la Casa de España
La embajada española en Marruecos confirmó ayer la muerte de un tercer ciudadano español en los cinco atentados de Casablanca, perpetrados el pasado viernes. El cadáver de Domingo Mateos Texeira, nacido en Irún y camionero de profesión -cuya desaparición había sido denunciada el sábado por un compañero- fue identificado a primera hora de ayer en el depósito del hospital Averroes, donde habían sido trasladadas todas los muertos. Los otros dos españoles muertos en el atentado contra el restaurante de la Casa de España en Casablanca son el almeriense Francisco Abad y el tarraconense Manel Albiac, ambos empresarios, cuyos cuerpos serán repatriados en 24 horas. Respecto a los cuatro heridos en el mismo atentado, el lesionado que presenta un pronóstico más grave es el catalán Joan Baptista Alié, quien padece quemaduras en el 80 por ciento de su cuerpo y fue trasladado de urgencia a un hospital barcelonés, donde permanece ingresado con respiración asistida. Pedro Cotanda, de 52 años, estaba cantando bingo en la Casa de España cuando oyó una primera detonación. Después, Pedro, que sólo sufrió unos cortes en la frente y en el brazo izquierdo, inició una carrera contra la muerte que duró una media hora. Intentó ayudar a los heridos, apagar el fuego, rescatar cadáveres y vio como algunos de sus amigos habían quedado descuartizados por el impacto de la explosión. Vio morir a Francisco Abad; se volvió loco buscando a Manuel Albiac y pudo ver con sus propios ojos trozos de piernas, cabezas vacías de masa encefálica, sangre y dolor... «He vuelto a nacer pero nunca olvidaré que hay en este mundo monstruos capaces de asesinar en nombre de una ideología», dice.