Una mujer y su hijo, rescatados después de 60 horas
El presidente de Argelia es apedreado por los damnificados del seísmo
El presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, fue abucheado, increpado y apedreado por cientos de damnificados del último terremoto que le gritaban «poder asesino». El primer dirigente argelino
Uno de los damnificados por el terremoto increpa al presidente Buteflika
La población, además de clamar contra la corrupción reclamaba unas ayudas gubernamentales que no han llegado. «Nos falta de todo, no hay nada, no hay suministros, no hay ayudas» gritaban los afectados ante el presidente, que se movía por la zona en medio de un impresionante dispositivo de seguridad. Pese a lo cual, el primer mandatario argelino tuvo que abandonar el lugar tan sólo 25 minutos después de su llegada y en medio de una incesante lluvia de piedras y cascotes contra su automóvil. Mientras tanto, una mujer y su bebé fueron rescatados ayer sanos y salvos entre los escombros por los socorristas franceses en esa misma localidad, la más afectada por el seísmo. La mujer y su hijo, que se encuentran entre la decena de personas salvadas «de milagro» por los socorristas franceses en los dos últimos días, sobrevivieron cerca de 60 horas bajo los escombros. El viernes también fueron extraídas con vida de entre los escombros por los servicios de rescate alrededor de 20 personas. Sin embargo, según el nuevo saldo provisional de víctimas hecho público ayer por el Ministerio del Interior argelino son ya 1.785 las personas muertas y 7.691 las heridas como consecuencia del terremoto que sacudió Argel y sus alrededores. Aunque, como indicó el jefe del Gobierno, Ahmed Uyahia, el balance podría aún «agravarse». No en vano, numerosas personas siguen enterradas bajo los escombros de decenas de inmuebles, que cayeron en pocos segundos por el efecto del seísmo. Una situación que podría verse agravada por una posible epidemia a causa del calor que comienza a hacer en el norte de Argelia, según informó ayer la radio estatal.