Por primera vez un gabinete israelí reconoce el derecho de los palestinos a tener un Estado propio
El Gobierno de Sharon aprueba la Hoja de Ruta en una reñida votación
El Gobierno israelí aprobó ayer por 12 votos a favor, siete en contra y cuatro abstenciones la iniciativa de paz conocida como Hoja de Ruta. El de
Sharon se tuvo que emplear a fondo durante el debate e incluso reconoció por primera vez que «hay una relación directa entre la situación política y la situación económica» del país. La Bolsa de Tel Aviv le dio la razón ya que nada más conocerse el resultado subió más de siete puntos. «Ha llegado el momento de decir sí a los estadounidenses. Ha llegado el momento de dividir esta tierra entre nosotros y los palestinos», dijo Sharon. La ministra israelí Tzipi Livni calificó la jornada de «histórica» ya que es la primera vez que un gobierno hebreo reconoce explícitamente el derecho de los palestinos a tener un Estado. Pero varios de sus colegas denunciaron que el gobierno de Sharon «ha cedido ante los gentiles» -es decir, los no judíos- y que ahora se creará un problema mayor del que se espera solucionar. «Es una pastilla de cianuro envuelta en azúcar», manifestó Uzi Landau, uno de los ministros del Likud que votó en contra. Tomy Lapid, líder del partido Shinui, que fue clave en la votación, declaró posteriormente que si el gobierno hubiera rechazado la Hoja de Ruta el país habría entrado en una depresión política y económica sin precedentes y además se habría enemistado con su gran aliado, los Estados Unidos. La aprobación fue bien recibida por los palestinos y en Occidente. Un portavoz de la Casa Blanca la calificó de un «paso importante hacia adelante». Los palestinos reaccionaron con satisfacción si bien no esconden que todavía no las tienen todas consigo y habrá que esperar a ver cómo se aplica.