El texto refuerza el poder de los países que cuentan con más población
La Convención celebra el acuerdo para una nueva Unión Europea
El veto dejará de existir en 36 materias, lo que aumenta el poder de la Eurocámara
Con euforia y algo de pompa festejaron ayer los 105 miembros de la Convención europea el acuerdo alcanzado en torno al proyecto de Constitución, un texto que aspira a fortalecer la democracia y a simplificar el funcionamiento interno de una Unión Europea (UE) ampliada a 27 países. Los símbolos elegidos para la celebración -el champagne francés y la alemanísima Novena Sinfonía de Beethoven- representan también a los dos Estados que más ganan con la nueva reforma institucional comunitaria. «Iniciamos los trabajos con muchos temores», proclamó emocionado el presidente de la Convención, Valery Giscard d'Estaing, antes de admitir que «el resultado no es perfecto, pero es inesperado», en tanto que ha permitido aunar un amplio consenso. En clara alusión a España -país que en las últimas semanas se ha mostrado muy díscolo con el borrador constitucional-, el veterano político galo citó la obra de teatro El señor de Santiago , en la que el héroe es interrogado sobre su voluntad de entrar «en la nueva era». Y por si alguien se le plantea esta duda, Giscard pidió a los convencionales «entrar juntos en la Europa del mañana». Pero el guiño del ex-presidente francés no logró ahogar del todo las críticas. La primera, la de la ministra de Exteriores española, Ana Palacio, que manifestó que «el Gobierno de España tiene reservas en algunos temas» y, la segunda, la de la Comisión Europea, que calificó el resultado de «insatisfactorio», por temor a que debilite al órgano que encabeza Romano Prodi. Tras casi 16 meses de discusiones, la Convención llegó a un texto con una sola opción, y no varias, para reformar el edificio institucional europeo. Su apuesta consiste en reforzar el peso político de los países más poblados de la Unión, sobre todo el de Alemania, y en darle mayor protagonismo a la Eurocámara. Giscard d'Estaing presentará el proyecto de Constitución en la cumbre de Salónica, la próxima semana, donde los líderes europeos harán una primera valoración del texto que todavía será depurado en algunos párrafos. La Conferencia Intergubernamental (CIG), en la que están representados los Estados miembros, se ocupará a partir de otoño de discutir la Carta Magna definitiva. Pero el proyecto de Giscard ya sienta las bases de la reforma. Los 105 convencionales se felicitaron de la extensión de la mayoría cualificada -es decir, de la eliminación del veto- a 70 materias, 36 más que ahora, lo que contribuye a aumentar el poder de codecisión de la Eurocámara, incluso en la cooperación judicial y policial. «Aunque España tiene reservas en algunos temas, hoy es un gran día porque hemos conseguido la Constitución frente al escepticismo de muchos» ANA PALACIO Ministra de Exteriores española