«No estoy dispuesto a ir hacia otro fracaso», advirtió el nuevo jefe del gobierno palestino
Abu Alá acepta ser primer ministro pero pide garantías a EE. UU. e Israel
El sucesor de Abu Mazen exige que las partes se comprometan con el plan de paz

Abu Alá aceptó ayer el cargo de primer ministro palestino
El presidente palestino, Yaser Arafat, informó anoche al comité ejecutivo de Fatah que Ahmed Qurei (Abú Ala) ha aceptado en principio su designación como candidato a primer ministro, informaron fuentes palestinas. Abú Ala, sin embargo, dijo con anterioridad que no piensa embarcarse en un «fracaso» anunciado de antemano, por lo que sólo aceptará el cargo si obtiene «garantías» de Estados Unidos, la Unión Europea e Israel en el sentido de que todas las partes están realmente comprometidas con la iniciativa de paz conocida como Hoja de Ruta. Respecto a la comunidad internacional, es decir Estados Unidos y la UE, Abú Ala exige un apoyo concreto que sea «de hechos y no de palabras», como ha ocurrido hasta ahora. Los palestinos están cansados de declaraciones de buenas intenciones que se lleva el viento, especialmente de Washington, y que no se concretan en actuaciones pertinentes sobre el terreno. Pero Abú Ala se mostró firme en sus exigencias. «Primero quiero ver qué tipo de garantías dan los americanos y qué tipo de garantías y apoyo da Europa. No estoy dispuesto a ir hacia otro fracaso», declaró en referencia al colapso de su antecesor, Abú Mazen. Pide cambios a Israel El comportamiento de Israel ha de cambiar radicalmente, manifestó Abú Ala. «No quiero ver más controles militares, no quiero ver más asesinatos de palestinos, no quiero ver más demoliciones de casas». Y añadió que Israel tiene que dejar en paz a Arafat. Si Israel no detiene los asesinatos y no levanta las restricciones que pesan sobre Arafat «no será necesario que haya un primer ministro o un gobierno palestino», sentenció. Y agregó que no podrá llevar a cabo su tarea «sin el apoyo de Arafat», unas palabras que se clavaron como una espina en la garganta de los políticos israelíes. A la pregunta de si aceptaría el cargo si se cumplieran sus condiciones, Abú Ala respondió: «Sí, esas son las condiciones que pongo a todas las partes que se preocupan por el proceso de paz». La candidatura de Abú Ala fue aprobada el domingo por el comité ejecutivo de Fatah y en los siguientes trámites tendrá que ser aprobada por el comité central de Fatah, la OLP y el Parlamento. El lunes el primer ministro in pectore se entrevistó dos veces con Yaser Arafat, quien le dio unas palmaditas en la espalda al tiempo que le decía «Que Dios te asista con este desastre». Fuentes palestinas confirmaron que Abú Ala ha aceptado en principio el cargo de primer ministro aunque no hará pública su decisión hasta después de haber finalizado las consultas con Estados Unidos y la UE. Hoy mismo Abú Ala mantuvo varias conversaciones con representantes norteamericanos y europeos. Con respecto a Arafat, el ministro israelí de Exteriores, Silvan Shalom, declaró que el gobierno de Ariel Sharón mantendrá en los próximos días una «discusión estratégica» en la que se debatirá qué hacer con el presidente palestino. Una de las posibilidades es deportarlo, otra, mantenerlo sitiado como hasta ahora en Ramala, y finalmente cercar el complejo de la Muqaata y no permitirle recibir visitas. Respuesta Fuentes cercanas al primer ministro israelí, Ariel Sharon, de visita oficial a la India, indicaron que Israel sólo aceptará a Abu Alá si éste emprende sin titubeos el desarme y la persecución de los grupos de la Intifada palestina. En Jerusalén, Yuval Steinitz, presidente de la Comisión Parlamentaria para Asuntos de Seguridad, no ahorró dureza al afirmar que habría que deportar no sólo a Arafat sino también a Abu Mazen y a Abu Alá. La asociación pacifista israelí «Paz Ahora», advertía ayer del peligro de que Israel mate a Arafat cuando trate de deportarlo «bajo el pretexto de que le pase algo durante la operación». Algo que ya insinuó recientemente en televisión el jefe de la inteligencia judía.