Los Reyes, a Damasco
SI HABÍA razones sobradas para que los Reyes de España realizaran el viaje de Estado a Siria previsto para el 19 de octubre, ahora hay razones para que de ninguna manera tal viaje sea suspendido o aplazado por la delicada situación de Oriente Medio. USA ha acusado al régimen sirio de Bachar el Assad nada menos que de colaborador con el terrorismo y lo ha incluido en aquel ridículo Eje del Mal, junto a Irak y Corea del Norte. El Gobierno español y la Casa Real han hecho muy bien al confirmar la intención de que tal viaje tenga lugar y además en la fecha prevista, del 19 hasta el 21 de este mes. Estaría bueno que se suspendiera por presiones de Washington o cosas parecidas. Lo mismo que el Gobierno español ha estado en la condena a Israel por el bombardeo de territorio sirio, igual debe mantenerse firme en su deseo de sostener buenas relaciones con Damasco, lo que será rubricado por el previsto encuentro del Rey don Juan Carlos con el presidente sirio, Bachar el Assad. Y es positivo, de paso, que el Gobierno español muestre alguna prueba de independencia de USA en su política exterior. Ya sabemos que Israel acaba de advertir que está dispuesto a atacar a Siria todas las veces «que sea necesario» y sabemos que después del bombardeo contra ese país ha atacado también la frontera sur de Líbano para castigar a la guerrilla de Hezbolá, todo lo cual está poniendo al rojo vivo la situación en la zona. Parece que no era bastante la guerra de Irak y el agravamiento de la confrontación israelo-palestina: había que crear otros frentes, para que así alguien pueda justificar el desencadenamiento de un conflicto total en el Medio Oriente que incline de una vez el equilibrio del poder político y petrolífero del lado que todos sabemos. El otro día oía yo decir a Bush que desde la guerra de Irak el mundo es más seguro, que es tanto como decir que es de día cuando es de noche. Es una trola más de las infinitas a que nos han condenado. Que me equivoque en mis temores sobre un conflicto total.