Diario de León
Publicado por
ENRIQUE VÁZQUEZ
León

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LA LLAMADA Conferencia de Donantes (a Irak) abierta ayer en Madrid es sólo formalmente económica y, en realidad, intensamente política. Ana Palacio, ministra de Exteriores de España, lo reconocía implícitamente hace unos días al decir que el primer objetivo de la conferencia es transmitir una imagen de compromiso (...) el segundo, recaudar fondos. En efecto, la reunión es un escenario complejo y confuso en el que cada actitud política intenta encontrar la expresión de sus fundamentos. Ese marco explica algunas conductas: los árabes, ausentes, ven incompatible su posición de principio (fin rápido de la ocupación) con la entrega de dinero al gobierno que la gestiona. Pero uno de ellos, Siria, el más critico con la guerra acude (sin un dólar en el bolsillo) porque está en el punto de mira de Washington y busca defenderse; Japón y Corea del Sur harán entregas considerables, pero sólo enviarán, si llegan hacerlo -contra sus opiniones públicas- soldados no combatientes, extraña figura. Críticos moderados, como Canadá, darán un buen dinero sin más. Los hostiles, como Francia o Alemania, ya han dicho que no se debe contar con más fondos que los que prevé el Banco Mundial más la aportación de los 20.300 millones de dólares en vías de aprobación en Washington. Era realmente necesario todo esto si con ellos y los entusiastas, como el Reino Unido, España o Australia, harán un buen desembolso tras haber hecho el esfuerzo militar que se sabe. Si todo esto es sabido y también se puede contar con los fondos importantes que aportará el Banco Mundial ¿era necesaria una compleja conferencia ad hoc ? Sí, en términos políticos. Washington entiende cerrar un círculo de aparente unanimidad en torno a Irak y su porvenir tras la aprobación de la resolución 1.511, que autorizó la creación de una fuerza militar multinacional bajo mando unificado (norteamericano). La Coalición se amplía sólo lentamente y las viejas reticencias de los adversarios de la guerra no desaparecen. El nivel de las delegaciones lo traduce: Francia y Alemania envían funcionarios de segundo nivel a una reunión donde están los secretarios de Estado y Tesoro, el administrador-jefe en Bagdad, Paul Bremer y el secretario general de la ONU, Kofi Annan. ¿Sensación de compromiso con Irak? Puede ser. Pero también la ominosa impresión de que Bremer ya ha impuesto por decreto el modelo económico iraquí, ultra-liberal, sin esperar ni Constitución ni nada y, en ese marco, la reunión será una feria de pretendidos contratos, posibilidad expresamente negada por portavoces del gobierno organizador, el español.

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