Se coloca al frente de un conglomerado mitad partido político mitad organización humanitaria
Jodorkovski abandona la dirección de Yukos y desafía a Putin desde la cácel
El magnate anuncia que su objetivo es pasar a la política para luchar por la democracia

Mijail Jodorkovski, días antes de ser detenido por orden de Putin
Con la persecución dirigida contra Mijail Jodorkovski, presidente de la petrolera rusa Yukos, el Kremlin podría estar contribuyendo a crear el mito de un nuevo mártir capaz de suscitar compasión y simpatía entre ciertos sectores de la población. A través de un comunicado dado a conocer ayer por Alexander Shadrin, uno de sus portavoces, Jodorkovski anuncia su dimisión como presidente de Yukos. Tal decisión, señala el empresario en su misiva, tiene un doble objetivo: poner a salvo a la compañía de los «ataques» lanzados contra su persona y liberarse de una responsabilidad que le permitirá ahora consagrarse al esfuerzo de construir una «sociedad democrática» en Rusia. Según los analistas, el abandono de la dirección de Yukos para dedicarse de lleno a potenciar la formación Otkrítaya Rossia (Rusia Abierta), un conglomerado a medio camino entre una organización humanitaria y un partido político, constituye un desafío en toda regla para el presidente ruso, Vladímir Putin, impulsor de las medidas judiciales que han puesto a Jodorkovski tras las rejas. «La actual situación me obliga a detener mi participación en el desarrollo de la compañía Yukos-Sibneft. Yo me voy pero estoy seguro de que el actual equipo de dirección, muy unido y eficaz, será capaz de culminar con éxito la tarea de universalizar el grupo», manifestó el hombre más rico de Rusia a través de una nota que fue leída por Shadrin. Asimismo, Jodorkovski declara tener la intención, a partir de ahora, de «trabajar a la cabeza de Rusia Abierta» con la intención, añadió, de «construir en Rusia una sociedad abierta y realmente democrática».