Dos coches bombas explosionaron junto a los edificios, que quedaron destrozados
Dos atentados contra dos comisarías iraquíes causan al menos 18 muertos
Todos los fallecidos son de nacionalidad iraquí y están desaparecidas cinco personas

La explosión en Bakuba dejó un enorme boquete ante la comisaría
Un doble atentado suicida con coche bomba contra la Policía en la pequeña localidad de Jan Bani Saad (norte de Bagdad) y en Baquba (noroeste) causó la muerte de 18 iraquíes, la desaparición de otros cinco y heridas a varias decenas, en una nueva jornada de violencia en el país. En el primer atentado del día, seis policías y tres civiles, entre ellos una niña de cuatro años, murieron en Jan Bani Saad, una pequeña localidad a 20 kilómetros al norte de Bagdad, cuando un coche cargado de explosivos estalló junto a la comisaría de Policía, según un balance aún «provisional» del Ejército estadounidense. «Hacia las 07:30 (5:30 hora peninsular española) un vehículo cargado de explosivos se lanzó contra el puesto de policía. Los policías abrieron fuego, pero no lograron detener el automóvil, que se estrelló contra la fachada», declaró el jefe de la Policía de esa población, Ismail Kano Al Askari. La fachada de la comisaría, de un solo piso, quedó completamente calcinada y destruida en medio de charcos de sangre. Entre los restos podían identificarse el chasis destruido del vehículo utilizado por el suicida y otros cinco automóviles carbonizados por la bomba. «Estaba en el hospital cuando la explosión se produjo (...) Es muy difícil determinar el número de muertos. Hemos enviado heridos al hospital de Baquba», la ciudad más importante cercana a Jan Bani Saad, afirmó el médico Taleb Hussein Al Thamimi. Doble atentado Diez minutos después del atentado de Jan Bani Saad se produjo una explosión similar cerca de la comisaría central de la Policía en Baquba, a 60 kilómetros al noroeste de Bagdad. Siete policías y dos civiles resultaron muertos, afirmó el teniente coronel Bill MacDonald, portavoz de la Cuarta División de Infantería, desplegada en esta región, que añadió que además cinco agentes iraquíes se encuentran desaparecidos. El mismo militar precisó que diez personas resultaron heridas en Jani Bani Saad y 20, en Baquba. Precisamente, en el hospital de esta ciudad fue publicada una lista de 16 nombres de personas muertas y de 43 heridas en los dos atentados. Además de estas personas identificadas, al hospital llegaron restos de cuerpos desfigurados. «Yo llegaba a tomar mi servicio. Vi un automóvil acelerar contra la estación de Policía. Los policías dispararon y el vehículo estalló antes de alcanzar el edificio», afirmó el teniente Imad Kazem Rahim. Un reportero de France Presse vio un cráter de diez metros de ancho y cinco de profundidad. El muro que rodeaba la comisaría quedó destruido y el edificio sufrió importantes daños. Un avión de carga fletado por la compañía alemana de correo rápido DHL fue alcanzado por un misil tierra-aire SAM-7 cuando volaba sobre Bagdad, tras lo que su piloto tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia, anunció el Ejército de Estados Unidos. «Un avión DHL que despegó esta mañana del aeropuerto de Bagdad fue alcanzado por un misil tierra-aire SAM-7», afirmó un responsable militar que pidió no ser identificado. El avión «se incendió y tuvo que regresar al aeropuerto, donde aterrizó sin problemas. El fuego fue controlado, no hubo heridos», añadió la fuente. Hacia las 8:30 horas, «un avión DHL, un Airbus carguero con tres tripulantes que despegó de Bagdad rumbo a Bahrein, tuvo que regresar a Bagdad y efectuar un aterrizaje de emergencia», declaró en Bruselas un portavoz de DHL, filial de la empresa de correos alemana Deutsche Post. DHL es la primera compañía en obtener la autorización de la coalición para realizar actividades de este tipo. Las autoridades estadounidenses advirtieron de un posible aumento del terrorismo al terminar la próxima semana el mes del ayuno musulmán, pero no harán cambios en el actual nivel de alerta antiterrorista. El anuncio fue hecho después de que el Departamento de Estado informara a todos los organismos policiales del país de una presunta intención de la organización Al Qaida de atentar contra intereses estadounidenses en el exterior. Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional señaló que el temor de un incremento de la violencia terrorista se planteó ante la proximidad del fin del mes sagrado del Ramadán y el persistente ritmo de atentados suicidas en Oriente Medio. «Por una cuestión de precaución hemos actualizado la advertencia» emitida en septiembre pasado por el Departamento de Estado, dijo una fuente oficial. Agregó que esa advertencia tiene en cuenta el último ataque que se perpetró en Estambul el jueves pasado y que se cobró la vida de más de 30 personas, mientras más de 500 resultaron heridas. También fue emitida en vista del «permanente deseo» de Al Qaida de atentar contra los intereses de Estados Unidos en el exterior. Esa organización, dirigida por el saudí Osama bin Laden, ha sido acusada por EE. UU. de llevar a cabo los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Washington, Nueva York y Pensilvania. Una fuente del Departamento de Seguridad Nacional manifestó que en los últimos días los organismos de espionaje habían captado comunicaciones de presuntos miembros de Al Qaida sobre planes terroristas, pero señaló que no hay información sobre el momento o el lugar de un ataque. Sin embargo, sobre la base de la información con que cuenta el Departamento de Estado «no existen planes para aumentar el nivel de alerta», dijo Brian Roehrkasse, uno de sus portavoces. La actual alerta es la amarilla, que es anterior al naranja o nivel alto. El nivel más alto es el rojo. La naranja se ha emitido en cuatro ocasiones, la última de ellas en mayo del año pasado tras una serie de atentados en Marruecos y Arabia Saudí.