El Supremo francés prohíbe a un padre adoptar a una hija fruto del incesto
El Tribunal Supremo francés prohibió este martes la adopción por su padre de una hija fruto de una relación incestuosa. La sentencia da la razón a la Fiscalía que había argumentado que «la prohibición del incesto es la base absolutamente fundamental del derecho de la familia y uno de los pilares de nuestra sociedad». El litigio fallado por la Corte de Casación era inédito en Francia, donde el incesto no está prohibido por el código penal pero el civil impide la doble filiación de un hijo nacido de la unión entre parientes con lazos sanguíneos de primer grado. En estos casos el matrimonio está prohibido y sólo la madre puede reconocer al hijo en el registro civil pero no el padre incestuoso. El caso gira en torno al nacimiento en 1990 de Marie L. Su madre, Brigitte, es hermanastra de Gilles, el padre y a la vez tío de la muchacha. Ambos progenitores son hijos del mismo padre. Para esquivar la ley, Gilles pidió adoptar a su hija con el acuerdo de la madre. La solicitud fue aceptada hace cuatro años por un tribunal de Rennes (Bretaña). Dictamen favorable Los jueces tuvieron entonces en cuenta que Marie vivía con sus padres y conocía su parentesco. Los peritajes periciales psicológicos dieron un dictamen favorable a la adopción de la adolescente de «una inteligencia superior a la media». «No presenta ningún trastorno psicoafectivo, conoce su historia y la ha asumido bien», constataron. El veredicto aparece citado en recientes tratados jurídicos por su carácter innovador. La Fiscalía recurrió el veredicto emitido por el primer tribunal por considerarlo un fraude a la ley y un abuso de la institución de la adopción. El caso llegó al Supremo que ahora ha impuesto la prohibición del doble lazo de filiación en caso de incesto. «Si existe entre el padre y la madre del hijo natural uno de los impedimentos al matrimonio por causa de parentesco, al estar la filiación establecida respecto a uno queda prohibido establecerla respecto al otro», zanja el alto tribunal. La abogada que representa al padre incestuoso se mostró decepcionada por la anulación de la adopción ya que, a su juicio, era una solución «coherente con nuestra época». Para el fiscal del Supremo Jerry Sainte Rose se trataba de una hipocresía y la demolición de una prohibición legal destinada a proteger a la infancia.