Chávez se enfrenta a EE.UU. y defiende el gobierno de Fidel Castro
El careo entre Bush y Chavez es un síntoma más de las persistentes diferencias en las políticas exteriores y prioridades de las naciones americanas. Chávez elogió a Castro por la ayuda aportada a su país en educación y salud. «Venezuela cayó, este año que terminó, un 14 por ciento (...) Y, sin embargo, nosotros este año -y debo decirlo aquí también, a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César-, con la ayuda invalorable de Cuba y su método de alfabetización, logramos alfabetizar este año a un millón de personas en seis meses». «Y con un programa de salud también con apoyo cubano -prosiguió- estamos atendiendo a más de diez millones de personas de una población de 23 millones». Poco antes, Bush había instado a apoyar un cambio de sistema en Cuba, cuya revolución ha cumplido 45 años. Asimismo, aludió a la necesidad de defender la democracia en Venezuela, Haití y Bolivia. La Cumbre Extraordinaria de las Américas de Monterrey concluyó con una declaración de compromisos, vagos muchos de ellos, y una intensa agenda de entrevistas personales entre los diferentes presidentes. La salida al mar pedida por Bolivia fue uno de los asuntos abordado en los pasillos entre los gobernantes de las naciones afectadas, especialmente Bolivia, Chile y Perú. Chávez reiteró que le gustaría bañarse en una playa boliviana, actualmente bajo soberanía chilena como botín de una guerra registrada en el siglo XIX. El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva propuso a Bush suprimir los visados entre Brasil y Estados Unidos para solucionar la disputa sobre los engorrosos fichajes de los respectivos nacionales en los aeropuertos de los dos países. Los dos mandatarios se reunieron durante media hora. Un juez brasileño revocó los controles que incluyen la toma de huellas dactilares y fotografías, pero el Gobierno de Lula determinó, por decreto, que la policía siga pidiendo esos requisitos. Las autoridades brasileñas habían acatado una decisión judicial por la cual, desde inicios de año, la Policía federal empezó a tomar fotos y huellas digitales a los viajeros estadounidenses. El fallo se basó en el «principio de reciprocidad» y fue, de hecho, una respuesta a las medidas aplicadas por el Gobierno de Bush contra la infiltración terrorista. Brasil evoca sus 200 años de relaciones con Estados Unidos, y que fue el único país de América Latina que envió tropas durante la Segunda Guerra Mundial.