El dimitido director de la BBC acusa a Blair de intimidar a los periodistas
El dimitido director general de la BBC, Greg Dyke, acusó ayer a la oficina de prensa de Tony Blair de practicar la «intimidación sistemática de periodistas que no ofrecían su versión de los acontecimientos». Dyke se ha convertido en los últimos días en el portavoz del malestar en el ente público de radiotelevisión por las conclusiones del Informe Hutton sobre las circunstancias del suicidio de David Kelly. El sábado, el combativo ex director general afirmó que dimitió sólo cuando el Consejo de Gobernadores le retiró su confianza. Dyke no se fue voluntariamente y no acepta el veredicto de Hutton, que considera un fallo de su gestión como no responder a las peticiones del Gobierno con una rectificación pública de la noticia que provocó el enfrentamiento. En un comunicado emitido ayer, el ex director general afirma que «en muchas ocasiones durante mi mandato como director general la oficina de prensa de Downing Street bajo el señor Campbell negó noticias que luego resultaron ser verdad». Esfuerzo de imparcialidad Dyke se queja de que Blair intente que la BBC ofrezca su visión, cuando las calles de Londres habían vivido una gran manifestación contra la guerra y el Parlamento estaba dividido: «Si la BBC tiene que obedecer humildemente al Gobierno, mejor la cerramos, así de simple». En la carta, el director general explica al primer ministro que un comité interno ha tomado medidas como la ampliación de líneas telefónicas en debates radiofónicos para dar mejor acceso a los defensores de la guerra, más tímidos para llamar, y que su petición de retirada de los corresponsales de la BBC en Bagdad no es cierta, porque sus informaciones no son censuradas y se mueven libremente. Por otro lado, el 55% del público, según una encuesta realizada ayer por YourGov, piensa mientras tanto que el informe Hutton resulta ser sesgado y el 26% que es equilibrado. El 54% cree que el Gobierno hizo «más sexy» la inteligencia para justificar la guerra.