Dos millones de peregrinos musulmanes de todo el mundo se han concentrado en Arabia Saudí
Una avalancha humana se cobra 244 vidas en la peregrinación a La Meca
Aplastamientos y empujones tiñen de sangre el ritual de la «Lapidación del diablo», en Mina

Pese a las extremas medidas de seguridad, la tragedia volvió a marcar este año la peregrinación anual musulmana a La Meca, donde murieron 244 peregrinos, víctimas de aplastamientos y empujones. La avalancha humana se desató en una de los puntos conflictivos del tradicional periplo sagrado islámico, el puente de Jamarat, en la localidad de Mina, vecina a La Meca, al que se asoman los fieles para apedrear al diablo. Según el ministro saudí para Asuntos de la Peregrinación, Iyad Madani, este año se habían reforzado las medidas en este punto negro del recorrido, que ya tiene un dilatado historial de accidentes similares. En 1990 tuvo lugar uno de los peores accidentes de la tradicional peregrinación al morir aplastada en un túnel en la ciudad santa de La Meca un total de 1.426 personas del total de 50.000 que se encontraba dentro, cinco veces el doble de su capacidad. En 1994 perecieron también asfixiadas 270 personas, en 1998 fueron 18 peregrinos, en el 2001 se redujo la cifra a 35 y el pasado año descendió a 14. Madani detalló que ahora la mayoría de los muertos son ancianos y mujeres, y que los heridos son atendidos de contusiones y síntomas de asfixia en hospitales de La Meca y que su condición es normal a excepción de 7 u 8 casos en estado crítico. Hasta el momento se desconoce la nacionalidad de los muertos, aunque ya ha empezado el proceso de identificación y se ha alertado a las embajadas acreditadas en el reino. Cerca de 1.700.000 peregrinos de los más de los casi dos millones de fieles que se concentraron este año en Arabia Saudí para realizar el Hach o peregrinación provenían de países de todo el mundo. El Ministerio de Interior, a través de un comunicado divulgado por la agencia oficial de noticias SPA, ha querido adelantarse a las críticas, y ha informado de que los servicios de socorro llegaron a tiempo al lugar de la tragedia para evitar que haya más víctimas, ya que los fieles seguían llegando. Tras la experiencia de otros años, el Ministerio para Asuntos de la Peregrinación había ordenado ensanchar el puente y establecido turnos para los grupos de fieles, a fin de organizar el acceso. El sábado, después de la puesta de sol, los peregrinos bajaron del Monte Arafat, vecino a La Meca, y se dirigieron a la localidad adyacente de Muzdalifa para recoger los guijarros que utilizan en la lapidación de las tres columnas que simbolizan las tentaciones del diablo. La lapidación empezó a primera hora de la mañana, y tras ella, los peregrinos celebraron el «Aid Al-Adha» o «Fiesta del Sacrificio» en la que se recuerda a Abraham y se degüellan corderos, camellos y otros animales. Celebrando la salvación Un anciano peregrino musulmán celebra junto a los suyos su milagrosa salvación de la trágica avalancha que ayer costó la vida a 244 personas en Mina, durante la celebración del ritual de la «lapidación del diablo», en la que los peregrinos camino de La Meca recogen piedras en la víspera que lanzan contra tres grandes monolitos que representan las tentaciones del diablo. Se concentran en el puente de Jamrat, frente a los tres pilares que representan al diablo, en las proximidades de la mezquita de Mena. Con el lanzamiento de los guijarros, los peregrinos se purifican ante Alá.