Más de 600 personas disfrutaban de las instalaciones de ocio al producirse el derrumbe
Al menos ocho muertos al caerse el techo de un parque acuático en Moscú
Los moscovitas dudan de la versión de las autoridades de que la causa fue la nieve acumulada

Los equipos de rescate buscan entre los escombros a las personas enterradas por el derrumbe
Al menos ocho personas murieron y más de 60 resultaron heridas a causa del derrumbe de la cúpula del parque acuático de Moscú, según los últimos datos del Ministerio de Emergencia, cuyos equipos continúan la búsqueda bajo los escombros. Los equipos de rescate varias veces hicieron pausas en su labor para escuchar posibles señales de personas atrapadas bajo los escombros y localizaron siete lugares de donde se escuchan voces. En el lugar de la catástrofe trabajan perros especialmente adiestrados para la búsqueda de personas bajo las ruinas, y varios buzos del Ministerio de Emergencias, pues bajo los escombros de más de casi de 5.000 metros cuadrados de la superficie de la cúpula que se vinieron abajo se encuentra una de las piscinas. En total, los equipos de salvamento ya rescataron de las ruinas a más de 40 personas. Las nubes de vapor en medio de las luces cruzadas de los potentes proyectores y los destellos multicolores de las luces de neón que quedaron intactas crean un dantesco cuadro, en medio del cual decenas de personas esperan desesperadas noticias sobre sus parientes. Entre ellos siguen muchas de las más de 600 personas que disfrutaban de las instalaciones del enorme parque acuático cuando se produjo el derrumbe. Relatan cómo salían descalzos por el piso cubierto de vidrio y de sangre, como se vieron en la calle, en bañador a 17 grados bajo cero, que hubo niños totalmente desnudos llorando y llamando a sus padres. «El derrumbe fue grabado por las cámaras de vídeo, que dejan ver cómo se plegó la cúpula, y ya sabemos con toda evidencia que lo ocurrido no fue un atentado terrorista», declaró el alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, quien acudió al lugar de la tragedia. Aún así, en el lugar «trabajan grupos del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antigua KGB)», indicó. Pero después del atentado suicida en el metro de Moscú con un saldo de decenas de muertos, casi nadie de los congregados cree en las afirmaciones de las autoridades de que el derrumbe se produjo a causa de la gran cantidad de nieve acumulada por las nevadas de los últimos días. Testigos de la tragedia afirman haber escuchado «un sonido parecido a una explosión» antes de que cayera la cúpula sobre la piscina infantil del parque acuático. «Poco antes de que se produjera el derrumbe escuchamos un fuerte estallido en una de las saunas», relató una de las sobrevivientes. Otra mujer, que busca a su hija de 11 años que estaba en un cumpleaños que se celebraba en una de las cafeterías, grita entre sollozos que no quiere vivir más en Moscú. «Me iría a cualquier parte, al pueblo más perdido, para no seguir en esta maldita ciudad donde te secuestran en el teatro, te vuelan en viviendas, en la calle, en el metro y hasta en la piscina», exclamaba.